¿Un montaje con 40 gramos de cocaína?

Juan Clavero.
Juan Clavero. / La Voz de Cádiz.

La Guardia Civil detuvo el sábado al destacado ecologista Juan Clavero tras encontrar droga en su coche después de una caminata reivindicativa en la sierra de Cádiz

Mateo Balín
MATEO BALÍNMadrid

Juan Clavero es un destacado activista gaditano y miembro de Ecologistas en Acción que pasó la noche del sábado en el calabozo del cuartel de la Guardia Civil de Ubrique (Cádiz). Una pareja de agentes le detuvo esa misma tarde en un camino rural de la sierra de Grazalema tras encontrar en su coche una bolsa con 40 gramos de cocaína repartida en papelinas.

El ecologista, catedrático de Biología y profesor de instituto en El Puerto de Santa María, donde reside, pasó a disposición judicial en Ubrique el mismo domingo. Después de que el juez le dejase en libertad sin medidas cautelares, aunque investigado por un delito contra la salud pública, Clavero denunció que era víctima de un «montaje» porque alguien le metió la droga en el vehículo mientras realizaba una caminata reivindicativa en defensa de los caminos públicos «que han sido usurpados» por los propietarios de grandes fincas e inversores extranjeros «con dinero de dudosa procedencia», según denunció ayer en la cadena Ser.

La «trampa», según el exdirector del parque natural de la Sierra de Grazalema, tuvo lugar al volver de una caminata de cinco horas, en la que ya recibieron insultos y amenazas por parte de algunos guardeses. Acabada la marcha, los ecologistas se dispersaron. También lo hizo Clavero, que se montó en su coche, aparcado en solitario. Le acompañó otro supuesto activista desconocido, que hizo la marcha y que decía venir de Jerez. Le pidió que le llevara en su coche hasta El Bosque (400 habitantes). Éste se bajó, y tras iniciar de nuevo la marcha le paró una patrulla en un camino «donde nunca hay controles».

Control policial

«Me dijeron que era una inspección rutinaria. No me pidieron la documentación. Me obligaron a bajar del coche, y lo registraron. Entonces encontraron una bolsa con papelinas bajo el asiento del copiloto. Sin abrirla, un agente ya dijo que era droga. Le respondí que era imposible, que me hicieran el test para que vieran que no consumía. Pero me esposaron y me llevaron al puesto de El Bosque», señaló sobre un proceso que se cumplió porque la cantidad superaba por poco para ser delito.

«No me permitieron hacer una llamada a mi familia. Me metieron en un calabozo inmundo en Ubrique, sin ventilación. Como gesto de buena voluntad autoricé a que registraran mi casa por recomendación de un teniente. No encontraron nada. El juez fue considerado y me tomó declaración el domingo por la mañana. Le conté mi versión, identificamos a la persona que subió al coche y mis sospechas sobre quién pudo pagar la droga. Me dejó en libertad sin cautelares. Creo que lo entendió. Llegaré hasta el final», detalló Clavero, que calificó el episodio de un «montaje de película, propio de la camorra napolitana». «¡Y esto ocurre en la sierra de Cádiz! ¡Es muy peligroso!».

En el pasado, el ecologista ya sufrió la ira de quienes definió como «una pandilla de mafiosos que se han hecho dueños del Campo de Gibraltar y ahora quieren apropiarse de la sierra». «Nos han amenazado muchas veces y me quemaron el coche en el Puerto por un tema de corrupción, pero un caso tan planificado, nunca».

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