Los terroristas planeaban un atropello masivo en Cambrils simultáneo al de Barcelona

Homenaje con ofrendas a las víctimas de los atentados de Barcelona y Cambrils. / Andreu Dalmau (Efe)

Tras la explosión de Alcanar alquilaron otra furgoneta para atentar en el paseo marítimo, pero un accidente lo evitó

Mateo Balín
MATEO BALÍNMadrid

Los Mossos d'Esquadra, responsables de la investigación policial de los atentados de Barcelona y Cambrils del pasado jueves que dejaron 15 muertos y más de un centenar de heridos, están convencidos de que la célula terrorista tenía previsto llevar a cabo un atropello masivo en el paseo marítimo de la localidad tarraconense de forma simultánea al que tuvo lugar en las Ramblas. Pero ambos planes, precipitados por la explosión que tuvo lugar a las 23:30 horas del miércoles 16 en el chalet de Alcanar usado por el grupo comandado por el imán de Ripoll como almacén y laboratorio de explosivos, se quedaron a la mitad.

El último terrorista muerto, Younes Abouyaaqoub, sí logró llevar la sangre y el terror a la popular vía de Barcelona en una furgoneta alquilada por el encarcelado Driss Oukabir «para una mudanza», según declaró el martes al juez de la Audiencia Nacional Fernando Andreu. Eran las 17:25 horas del pasado 17 de agosto. Sin embargo, los cinco integrantes del grupo tiroteado por agentes de los Mossos en Cambrils, a la 1:00 de la madrugada del día 18, no pudieron ejecutar su intención de dirigir otra furgoneta alquilada esa mañana contra los viandantes del paseo marítimo, situado a 120 kilómetros al sur de Barcelona capital y a 92 al norte de Alcanar, cerca de la provincia de Castellón.

El vehículo arrendado para consumar el atropello masivo de Cambrils fue una Renault modelo Kangoo. Mohamed Hichamy, de 24 años, el mayor de los cinco terroristas muertos en esa localidad tarraconense, fue la persona que alquiló la furgoneta en las oficinas de la empresa Ruzafa de Parets del Vallés (Barcelona). Mohamed, hermano del también muerto Omar Hichamy, se fue a 135 kilómetros de Cambrils acompañado, al menos, por el fallecido Said Aalla, de 18 años. Una distancia grande para no levantar sospechas, según los investigadores.

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Eran las 12:58 de la mañana del día de los atentados y habían pasado más de 13 horas desde que explotara la casa de Alcanar con el imán Abdelbaki es Satty y el joven Youssef Aalla en su interior (el encarcelado Mohamed Houli, recadero del imán, salvó la vida porque se encontraba en ese momento en el porche, en cuyos cascotes apareció ayer un cinturón con explosivos).

Dos terroristas de la célula ya intentaron alquilar una furgoneta el 29 de julio

Al menos dos de los 12 terroristas de la célula de los atentados en Barcelona y Cambrils (Tarragona) intentaron alquilar sin éxito una furgoneta el 29 de julio en una empresa del área metropolitana de Barcelona.

Según han explicado fuentes cercanas al caso, puede tratarse de uno de los terroristas muertos en Cambrils y del que quedó en libertad el martes, Mohamed Aalla.

Con ellos iba un tercer individuo "que no está identificado, de unos 30 ó 40 años y con barba, que parece que no era el imán de Ripoll" (Girona), según las citadas fuentes.

Los tres se personaron en una empresa de alquiler de vehículos y pidieron una furgoneta, pero se les denegó por "no tener la edad mínima" que la empresa requería para alquilar y que el individuo que lo solicitaba aún no tenía.

Fue en esta empresa donde les sugirieron que podían acudir a la compañía en la que finalmente acabaron alquilando la furgoneta del atentado de Barcelona porque la exigencia de edad es más laxa.

Las citadas fuentes también han explicado que los terroristas alquilaron "varios" vehículos a través de esta segunda empresa antes del atentado.

Así, Mohamed y Said, cuya tarjeta de crédito apareció en la Renault Kangoo, vuelven a Tarragona. El primero en la citada furgoneta y el segundo en el Audi A3 de su hermano Mohamed Aalla, en libertad provisional. Pero un hecho fortuito volvió a alterar los planes de los cinco de Cambrils, como ya lo hiciera horas antes la explosión del chalet de Alcanar, donde la célula pretendía llenar las furgonetas alquiladas con las bombas caseras preparadas por el imán a partir de los manuales de instrucciones distribuidos en internet por publicaciones del Daesh.

Reuniones en la masía

A las 15:25 horas, apenas una hora y media antes del atropello de Las Ramblas, el vehículo conducido por el mayor de los Hichamy sufrió un accidente en la autopista AP-7, en el punto kilométrico 265, a la altura de Cambrils. Tras decirle el conductor afectado que iba a llamar a la Policía, Mohamed saltó la valla de la carretera de pago y huyó corriendo por un camino hasta perderse su pista. Este incidente, aparentemente insustancial, fue el comienzo del plan C para los chicos de Hichamy (a esa hora Younes Abouyaaqoub ya emprendía la marcha a Barcelona con la furgoneta alquilada por el encarcelado Driss Oukabir).

Los terroristas podrían haber fabricado entre 100 y 150 kilos de explosivo

Los terroristas de los atentados de Cataluña podrían haber fabricado entre 100 y 150 kilos de explosivo TATP con los 500 litros de acetona que habían adquirido, según los expertos en este área, que advierten que al tratarse de un material altamente sensible se suele elaborar en pequeñas cantidades.

Fuentes militares y policiales han explicado el funcionamiento de este tipo de explosivo, conocido como "la madre de Satán", que los miembros de la célula de Ripoll estaban manipulando en el chalé de Alcanar (Tarragona) cuando, el pasado miércoles, les estalló en pleno proceso de preparación.

Para elaborar TATP, el explosivo que usa el Dáesh en sus atentados en Europa, se necesitan tres elementos relativamente accesibles: un ácido fuerte como el sulfúrico, peróxido de hidrógeno (agua oxigenada) y acetona.

Según las fuentes, con la gran cantidad de acetona que los yihadistas habían adquirido a principios de enero, tal y como consta en un comprobante hallado en el chalé, se podrían haber fabricado entre 100 y 150 kilos de TATP, una cantidad muy grande si se compara, por ejemplo, con un proyectil de artillería de 155 milímetros, que tiene tan solo 35 kilos en su interior.

Sin embargo, otras fuentes aclaran que al ser un explosivo tan altamente sensible no se suele fabricar en tanta cantidad, sino en dosis más bajas. "Fabricarlo es fácil, vas a una droguería y compras lo que hace falta", resumen las fuentes para añadir que su elaboración es luego mucho más complicada, ya que se trata de un explosivo altamente inestable y muy sensible al calor o a fricciones.

Además, durante el proceso de manipulación tiene que estar a una temperatura baja y muy estable, ya que de lo contrario estalla, como ocurrió en Alcanar.

El Dáesh publica en internet manuales sobre cómo hacer TATP que supuestamente consultaban los terroristas de Ripoll y aconseja a sus miembros elaborarlo, aunque en algunas ocasiones estos yihadistas han usado explosivo militar si han podido tener acceso a él, un material mucho más seguro y que se asemeja a la plastilina.

La "madre de Satán" puede presentar morfología de polvo seco o de gel, aunque es en el primer formato cuando tiene más potencia y, al mismo tiempo, más facilidad para estallar.

En el caso de los yihadistas de Cataluña, se disponían a usar el explosivo seco, tal y como se desprende de la declaración del único superviviente de Alcanar, que detalló a los Mossos que estaban esperando a que secase para cargar las furgonetas y atentar en monumentos de Barcelona como la Sagrada Familia.

Según los expertos, una vez hechas las mezclas la última fase de la elaboración es el secado, que tarda de 24 a 48 horas, tras lo que el explosivo se debe usar en las siguientes semanas, puesto que se evapora y desaparece.

El TATP lo usan habitualmente los yihadistas del Dáesh para llenar los cinturones de explosivos (en Alcanar se encontró uno auténtico) y se suele meter en papel de horno o celofán, o bien en tubos, donde se vierte el polvo y se compacta con mucho cuidado. "Cualquiera no sirve" para hacerlo, indican las fuentes, y hay que tener experiencia en manejo de explosivos, de la que seguramente carecía la persona que los estaba manipulando en Alcanar.

Y si esos materiales para fabricar TATP son relativamente fáciles de obtener, no lo son los detonadores, un elemento clave que acciona la bomba y que son de dos tipos: eléctricos, que funcionan con corriente, y pirotécnicos, dotados de una mecha.

El detonador no es fácil de fabricar de forma casera y en los otros atentados del Dáesh en Europa fueron robados de canteras o de instalaciones militares, pero en el caso de Cataluña aún no se han encontrado. Sí se han hallado pulsadores, que se colocan entre el detonador y la batería y que vendrían a ser el interruptor de la bomba.

En la casa de Alcanar donde se manipulaban los explosivos también se encontraron un centenar de bombonas de butano, algunas llenas y otras vacías, que los terroristas podrían haber usado de dos maneras. Las llenas se pueden colocar junto al TATP para que exploten "por simpatía", lo que multiplica el efecto de las bombas y crea una bola de fuego muy letal. Las vacías, por otra parte, se pueden cortar y abrir para usarlas como contenedores para el explosivo, tal y como hacía en su día ETA con elementos como ollas metálicas.

Dentro se puede meter metralla, cosa que podrían haber querido hacer los terroristas puesto que en Alcanar se encontró gran cantidad de clavos.

Los investigadores tratan de reconstruir si Hichamy pidió ayuda a sus compañeros para que le fuesen a buscar a la AP-7 y reunirse después en la masía abandonada de Riudecanyes, a 13 kilómetros de Cambrils. Allí se encontraros restos de una pequeña hoguera, el pasaporte y el carnet de conducir del citado terrorista y el pasaporte de Abouyaaqoub, muerto este lunes en el municipio barcelonés de Subirats tras 96 horas de huida después de matar a 13 personas en Las Ramblas.

Tras fallar el plan inicial, los cinco terroristas deciden a la desesperada llevar a cabo una última acción: se desplazan de Riudecanyes a Cambrils en el Audi A3, adquieren a las 21:30 cuatro cuchillos y un hacha en un bazar chino llamada Mercasa, vuelven a la masía abandonada y tras abrocharse los cinturones falsos regresan a la localidad playera.

Era la una de la madrugada del día 18. Ven un control policial en el paseo marítimo y antes de parar atropellaron a varios peatones hasta colisionar contra un vehículo de los Mossos. El Audi vuelca y los terroristas salen como pueden, hieren a seis personas y matan a una mujer a cuchilladas antes de ser tiroteados.

Balance de heridos

Veintiocho heridos en los atentados de Barcelona y Cambrils del pasado jueves continúan esta tarde hospitalizados, de los que siete, todos ellos arrollados por la furgoneta en La Rambla, continúan en estado crítico.

Según ha informado el Departamento de Salud de la Generalitat, a lo largo del día de hoy han sido dados de alta cinco de los hospitalizados, con lo que esta tarde quedan 23 heridos por el atentado de Barcelona y cinco de Cambrils todavía ingresados en 12 centros sanitarios catalanes y en un hospital de Zaragoza.

De los heridos en Barcelona, siete están en estado crítico, dos graves y 14 menos graves, mientras de los cinco heridos en Cambrils, dos continúan graves y tres menos graves.

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