El juez ve un posible homicidio en el caso de la holandesa que murió haciendo 'puenting'

Ya ha pasado algo más de un año de la muerte de la joven holandesa que se encontraba haciendo 'puenting' en este viaducto sobre la A-8 en Virgen de la Peña.
Ya ha pasado algo más de un año de la muerte de la joven holandesa que se encontraba haciendo 'puenting' en este viaducto sobre la A-8 en Virgen de la Peña. / Javier Rosendo
  • Aprecia "indicios racionales de criminalidad" contra el titular de la empresa que organizó la actividad y cree que los hechos podrían constituir un delito de homicidio por imprudencia grave

El juez aprecia "indicios racionales de criminalidad" contra el titular de la empresa que organizó la actividad de "puenting" en la que hace algo más de un año murió una joven holandesa de 17 años en Cantabria y cree que los hechos podrían constituir un presunto delito de homicidio por imprudencia grave.

Los hechos ocurrieron en agosto del pasado año, cuando una joven holandesa murió cuando hacía "puenting" en un viaducto sobre la A-8 en Virgen de la Peña, cerca de Cabezón de la Sal (Cantabria).

La chica, de 17 años, estaba pasando unos días en un campamento de jóvenes belgas y holandeses que se quedaban en Oyambre, y la actividad de "puenting" venía incluida en un paquete que ofrecía la empresa de multiaventura.

El juez de Instrucción número 1 de Torrelavega, encargado de esta causa, dictó el pasado julio el auto de transformación en procedimiento abreviado, al que ha tenido acceso Efe.

El titular de la empresa de multiaventura, que figura como investigado (lo que antes era imputado) por este suceso, ha recurrido este auto ante la Audiencia Provincial.

En él se recoge que el 16 de agosto del pasado año el investigado organizó varios saltos de "puenting" desde el viaducto de la A-8 sobre el río Cedeja, en concreto desde el arco que sustenta la plataforma. Se trata de un lugar desde el que está prohibido realizar esa actividad, que constituye "una falta administrativa grave", según señala el juez.

Entre los participantes de esa actividad se encontraba la joven holandesa menor de edad que falleció ese día al caer del viaducto.

El auto señala que la joven no tenía autorización paterna para hacer "puenting", pero aun así subió por la rampa del arco del viaducto y se colocó en la parte superior, a 32 metros de altura, "sin llevar una línea de vida que conectase en todo momento con la estructura" de esa construcción, lo que hubiera servido para evitar caídas al vacío.

El arco, además, no contaba con barandilla. Una vez en la parte superior, el investigado puso a la joven holandesa un casco y un arnés, y la chica saltó "sin esperar a que se la indicase que podía" hacerlo.

El auto indica que la joven no podía saltar todavía porque no se había anudado la cuerda que la conectaba con la estructura del viaducto y el sistema de frenado.

El juez establece que las diligencias practicadas se tienen que continuar tramitando como procedimiento abreviado por si los hechos que se atribuyen al titular de la empresa fueran constitutivos de un presunto delito de homicidio causado por imprudencia grave.

Y determina que se dé traslado del auto a las partes personadas en el proceso para que soliciten la apertura de juicio oral o el sobreseimiento. La defensa del investigado ha recurrido el auto.