"¡Ali, Ali, nos han entrado a robar!"

  • Dos encapuchados roban en un par de restaurantes de Cabuérniga. Las cámaras de uno de los establecimientos grabaron a los ladrones

"¡Ali, Ali, nos han entrado a robar!". Los gritos que quebraron la tranquilidad en casa de Alicia Fernández provenían de su hermano, que acababa de comprobar cómo los ladrones habían dado buena cuenta del contenido de la caja registradora de su restaurante, situado en Los Tojos.

No fue el único robo de la madrugada del pasado 18 de enero. Otro restaurante del Valle de Cabuérniga, en concreto, de Carmona, recibió la visita de los atracadores. Los propietarios de ambos establecimientos denunciaron ayer los robos «por dos encapuchados», según relató Alicia Fernández, cuyas cámaras grabaron a los cacos durante la media hora aproximada que permanecieron en el interior de su establecimiento.

A Alicia le robaron unos 380 euros en total esa noche, mientras que el propietario del otro restaurante de Carmona, Aparicio Gómez, afirmó que se llevaron la caja registradora y dinero (prefiere no decir la cantidad).

Los dos están seguros de que coinciden los ladrones que robaron en ambos restaurantes, ya que perpetraron el hurto en la misma noche «y emplearon técnicas similares». Alicia vive en la parte de arriba de su restaurante con su marido y con su hermano, y en otra estancia aparte residen su madre y su hermana. «La noche del robo, mi hermano se levantó al baño a eso de las tres y media de la madrugada y escuchó ruidos, pero no le dio mayor importancia y se volvió a acostar», relató Alicia a este periódico.

Con linternas

Al día siguiente, Alicia se despertó con las voces de su hermano alertando de que les habían robado. Efectivamente, una de las cámaras de su restaurante (la que está situada en la cocina fue tapada por los atracadores) registró cómo a las 3.20 horas de la madrugada dos cacos entraron por la ventana de atrás del local y se llevaron el dinero que encontraron y lo que había en la caja registradora, que abrieron sin mayor dificultad.

«Eran dos, parecían jóvenes e iban con la cara tapada. Primero encendieron las linternas y luego accedieron por el almacén al interior del restaurante», relató Alicia. Además, añadió, «se nota que lo tenían todo planeado, porque da la sensación de que saben dónde está cada cosa», relató la propietaria, que ha denunciado los hechos ante la Policía. Los cacos se llevaron unos 300 euros en cambios más otros 80 euros que Alicia tenía preparados para «pagar al proveedor de las golosinas». «Suelo dejar 6.000 euros bajo la caja registradora, pero por suerte, esta vez no».

Dejaron los jamones

No se llevaron los jamones ibéricos que había colgados de la pared ni ningún embutido, sólo dinero. «El cajetín de la caja registradora apareció luego vacío», dijo la propietaria. Alicia explicó que un vecino vio salir de un coche a dos encapuchados, «pero como era una noche muy fría no le dio importancia, ya que la gente aquí va tapada hasta arriba». «El que sí tuvo que ver algo –añadió– fue el del quitanieves, que suele pasar a esa hora porque en este pueblo no se ve a mucha gente por la calle a altas horas de la madrugada». De momento, nada más se sabe sobre los atracadores, que algo más tarde y en la misma noche entraron a robar en un restaurante de Carmona, el de Aparicio Gómez.

En este caso, forzaron la reja y una ventana para acceder al interior del establecimiento, del que se llevaron cajas, una de ellas con dinero, y la caja registradora que no lograron abrir. «Fue una cosa muy rápida», dijo el propietario, al que nunca hasta ahora le habían entrado a robar. Tampoco cogieron comida. Ni jamones ni quesos. Aparicio también lo ha denunciado. Los agentes se han personado en el restaurante de Alicia para ver el vídeo,«porque nosotros no tenemos cámaras de vigilancia». «Habrá que confiar en la justicia y esperar a ver si los encuentran», afirmó.

Lo mismo dijo Alicia, que ha decidido hacer público el suceso «para ver si los encuentran y la gente se entera, porque es importante que estemos alerta ante estas cosas». El propietario del restaurante de Carmona explicó, además, que «esa misma noche, se produjeron robos en los pueblos de Treceño y Labarces, incluso hablaban de otro en Unquera».

Pero Aparicio no cree que se trate de los mismos atracadores y lo explica: «Allí sí que se llevaron el lomo y más comida y digo yo que no vas a dejar un jamón ibérico en Carmona para llevarte un lomo en Treceño».

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