El PP reúne el martes a sus órganos de dirección para organizar el congreso

María José Sáenz de Buruaga, Íñigo de la Serna e Ignacio Diego, conversando en abril de 2016.
María José Sáenz de Buruaga, Íñigo de la Serna e Ignacio Diego, conversando en abril de 2016. / Javier Cotera
  • El debate sobre el liderazgo alcanza un grado de ebullición inédito en la historia reciente del partido en Cantabria

Dentro de cinco días, el PP de Cantabria dará el pistoletazo de salida a la carrera hacia el congreso regional, anunciado para el sábado 25 de marzo por su presidente, Ignacio Diego. El partido está en plena efervescencia desde hace semanas, pero será el martes 14 de febrero, día de San Valentín, cuando se reúnan los órganos de dirección del partido, el comité ejecutivo, y a continuación la Junta Directiva, que será la que convoque oficialmente el cónclave y fije su organización. De esos encuentros saldrán algunos elementos esenciales para el desarrollo del congreso: la comisión que tutelará el proceso, el calendario para la presentación de candidaturas o los equipos redactores de las ponencias a debatir.

El PP, muy abatido tras el fiasco en las elecciones autonómicas y municipales de 2015 y la subsiguiente pérdida de poder, recupera el punto de ebullición con el debate abierto sobre el liderazgo del partido. Las vísperas del congreso regional nada tienen que ver con las de ediciones anteriores. Tres convocatorias consecutivas con un solo candidato, Ignacio Diego, aclamado con apoyos que oscilaron entre el 94 % (2004 y 2008) y el 98,7 % (2012) del millar de compromisarios asistentes.

Ignacio Diego aún no se ha pronunciado sobre si optará a la reelección o favorecerá el relevo. La amplia corriente promotora del cambio, que permanece a la expectativa, quiere que la diputada regional María José Sáenz de Buruaga, secretaria autonómica y número dos del partido, sea la nueva líder regional.

En la agitación de reuniones y contactos, más o menos abiertos o semiclandestinos que proliferan estos días, se manejan otras especulaciones. Por ejemplo, que algún otro miembro de la dirección del PP cántabro encabece una candidatura, pero esa teoría no acaba de cuajar.

El que sí sopesa presentar sus credenciales es el exalcalde de Riotuerto, Ángel Cuadrado, quien hace un año ya se mostró dispuesto a impulsar un movimiento crítico y renovador del partido. Cuadrado y su grupo, de influencia más reducida, confirman que tomarán una decisión al respecto en los próximos días.

Todos a Madrid

Todos los principales protagonistas principales del debate interno en el PP de Cantabria participarán desde mañana en el 18 Congreso Nacional que se celebra en Madrid.

La delegación está formada por 59 compromisarios. De ellos, 13 son natos: el presidente, la secretaria autonómica, el portavoz parlamentario, los dos diputados nacionales y los tres senadores, la alcaldesa de Santander, el presidente de Nuevas Generaciones, los dos miembros de la Junta Directiva Nacional e Íñigo de la Serna, en su condición de ministro. Los 46 restantes (uno de Nuevas Generaciones) han sido elegidos por las juntas locales.

Los populares cántabros han aportado un centenar largo de enmiendas a las más de 4.000 presentadas al congreso nacional. Entre ellas, las que defienden unas primarias puras de ‘un militante, un voto’ para elegir a los líderes, tal como reclamaba la presidenta madrileña, Cristina Cifuentes, antes de retirar su propuesta en favor de la fórmula de doble vuelta con participación restringida de los afiliados que postula la cúpula del partido. Queda por ver si en los posteriores congresos regionales se aplican las primarias abiertas que en Cantabria extenderían la elección a los 14.000 militantes censados.

También ha presentado enmiendas el sector del partido que defiende el derecho a la vida «desde su concepción hasta su muerte natural» y rechaza el aborto y la gestación subrogada. En este grupo ideológico, observado con recelo y presionado por la dirección del PP, se encuadran los exdiputados nacionales cántabros Javier Puente y José María Alonso, firmantes de varias enmiendas.

Por expresas instrucciones de la planta noble de Génova, la pugna en Cantabria no debe perturbar la paz y la cohesión ni antes ni durante el congreso nacional de este fin de semana, así que los contendientes llevan a cabo sus movimientos en el nivel subterráneo y con limitado ruido mediático. Pero la semana que viene se acaba la tregua.

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