"Huimos de los espectáculos jamón york, que sientan bien a todo el mundo"

Juan Carlos Fernández Izquierdo, director, creador multidisciplinar y profesor
Juan Carlos Fernández Izquierdo, director, creador multidisciplinar y profesor / DM
  • 'Hoy me siento' es la nueva producción de Ruido Interno, que se estrena el sábado en el Palacio de Festivales, una obra sobre sentimientos y emociones

'Hoy me siento' es el nuevo montaje de la compañía cántabra Ruido Interno a cuyo frente se encuentra Juan Carlos Fernández Izquierdo. Es una obra donde la palabra se hace protagonista porque es a través de ella "que expresamos nuestros sentimientos y emociones", reconoce quien, sin embargo, explica que "cada vez escribimos menos, hablamos menos y escuchamos menos". El estreno será en el Palacio de Festivales, el sábado, a las 17.00 horas.

La compañía Ruido Interno aborda el sábado un nuevo estreno, ¿qué es ‘Hoy me siento’?

–Un proyecto lleno de ilusión y de amor por la escena. Y cuando hablo de proyecto sobre todo hablo de la gente que hace posible que esto salga adelante. En esta ocasión, fue la música de Robert Navarro la que en un momento inesperado hizo que todo diera un vuelco desproporcionado. El día que nos conocimos me regaló su primer disco en el que estaba el tema ‘Palabras’ que más tarde se convirtió en el ‘leiv motiv’ de la obra. Otra parte importante son las proyecciones. Es la primera vez en la que no realizo la totalidad de los vídeo que utilizo.

–¿Qué le llamó la atención del libro de Madalena Moniz?

–El poco texto que tiene y lo fantásticas que son sus ilustraciones. A partir de las veintisiete letras del alfabeto español se seleccionan veintisiete adjetivos que bucean en el animo del personaje.

–¿A qué responde el título ‘Hoy me siento’?

–Es el mismo que el del libro. Siempre que he realizado una adaptación o tomado como referencia un texto he mantenido el título original. Creo que es una forma de reconocer el trabajo realizado por el autor, en esta ocasión por la ilustradora. Ningún otro título hubiera sintetizado mejor el espíritu de nuestra propuesta.

–¿Qué mensaje transmite este montaje?

–La importancia de algo que estamos perdiendo y que nos define como seres humanos: la palabra. Cada vez escribimos menos, hablamos menos y nos escuchamos menos, sin darnos cuenta de que es a través de la palabra, la manera en la que expresamos nuestros sentimientos. Hablamos de las emociones del ser humano, de nuestros sentimientos, de no perder la posibilidad de tomar decisiones, de manifestarnos ante el otro, en definitiva, de sentirnos vivos.

–Primero fue ‘Pinta, pinto’, ¿qué descubrieron con este trabajo?

–Nos ayudó a disipar las posibles dudas que pudiéramos tener sobre nuestra forma de trabajar. Nos ha proporcionado alguno de los mejores momentos que hemos vivido en la escena. Después de tres años continua con la misma magia que al principio. Fue una apuesta compleja ya que se trata de un espectáculo que incorpora mucha tecnología audiovisual, que requiere mucho esfuerzo por parte de los actores al tener que interactuar con todo el sistema de proyección y el mapping. Parece mentira, pero hay actores que reniegan de este tipo de propuestas al considerar que dificulta o entorpece su trabajo. No es el caso de ‘Pinta, pinto’ en el que Eva González y Pablo Venero se mimetizan perfectamente con el medio, sacando lo mejor de si mismos. 

–¿Cuándo nació Ruido Interno?

–Venimos de la experiencia de doce años como Esfera Teatro. Yo soy docente. En el año 2000 me dieron destino definitivo en el IES Manuel Gutiérrez Aragón de Viérnoles en donde comencé un proyecto teatral con adolescentes. Aquello empezó a crecer, los integrantes del colectivo creyeron en lo que estaba sucediendo, sintieron a tope la fuerza del teatro y de ahí nació Esfera teatro, que con el tiempo se convirtió en una asociación teatral. Nos sirvió para darnos a conocer y para pensar sobre el tipo de teatro que queríamos hacer. Fue una etapa muy creativa, sin ningún tipo de prejuicio ni condicionante que coartara mi capacidad creativa, disfrutando de la frescura que te da el acercarte con pasión a un nuevo medio. La escena se convertía en un lugar en el que confluían la palabra, el vídeo, la performance, el movimiento, la música, el espacio, etc. elementos que encajaban perfectamente con mi manera de trabajar. Y hace cinco años decidimos dar un paso más profesionalizando el proyecto, creando Ruido interno.

–¿Por qué ese nombre para la compañía?

–Partíamos con la idea de comenzar haciendo mucho «ruido» para lo cual no se nos ocurrió otra cosa que estrenar tres obras a la vez, la trilogía del amor de la dramaturga argentina Lola Arias. Hacer ruido para remover a la gente por dentro, para que lo que sucede en ese pequeño espacio de tiempo encima de un escenario retumbe en tu interior, que no nos deje indiferentes. Huimos de lo que nosotros llamamos espectáculos jamón york, que sientan bien a todo el mundo.

–¿Qué proyectos tiene ahora entre manos?

–Varios pero hay dos que tienen prioridad. El primero es terminar un apasionante proyecto de vídeo mapping que estoy realizando con la artista Tamara García. A partir del bosque pintado de Ibarrola se me ocurrió que podía pintar un bosque con luz. Esperamos poder presentar el trabajo en el mes de junio. Y el segundo con Ruido interno, la realización en noviembre del I Encuentro nacional de teatro de estudiantes, que estamos organizado con la Consejería de Educación y Cultura.

–¿Qué siente al estrenar la obra en el Palacio de Festivales?

–Satisfacción, muchísima satisfacción. Saber que vas a poder presentar la obra como la has pensado, con un importante despliegue de medios, en un espacio teatral es muy emocionante y más en los tiempos que corren. Siempre hemos pensado en nuestros estrenos como momentos únicos, que el público se quede con la sensación de ‘yo estuve allí’. En ocasiones tienes la sensación de estar engañando al público dependiendo del lugar en donde presentes el trabajo, «mire esto que usted está viendo esta bien pero si viera el espectáculo tal y como se pensó sería la leche».

–¿Cómo ven la escena?

–Estancada desde el apoyo recibido desde la administración y muy vital en lo que a propuestas y ganas de hacer de los creadores se refiere.

–¿Superamos la crisis? ¿Qué necesita la cultura?

–Alguien dijo que el teatro siempre ha estado en crisis, por lo tanto no se si hay algo que superar. En lo que a la cultura se refiere, tal vez lo que se necesite sea aire fresco. Gente con ideas nuevas. Aplaudo proyectos y retos como el de Matadero Madrid.

–¿Por qué el teatro en general interesa tan poco a los jóvenes? ¿cómo hacemos para que vayan al patio de butacas?

–Porque nadie se ha preocupado de que les interese. Se sigue pensando en el teatro, y no solo en el teatro sino también en otros ámbitos de la cultura, como un hobby, una manera más de llenar momentos de ocio.

-Las pequeñas salas y compañías proliferan frente a los grandes proyectos teatrales, ¿a qué cree que se debe?

–La falta de posibilidades para estrenar hace que las compañías se busquen la vida con proyectos autogestionados. Una opción loable pero que ayuda poco a solucionar la situación actual de las artes escénicas.

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