Natalie: la mujer de las mil caras

Es una de las grandes de Hollywood. Su filmografía no cesa, tocando todo tipo de géneros. Ahora se pone en la piel de Jaqueline Kennedy

Natalie Portman, en 'V de Vendetta'./
Natalie Portman, en 'V de Vendetta'.
BORJA CRESPO

Es una de las grandes de Hollywood. Su filmografía no cesa, crece y crece, tocando todo tipo de géneros, quizás por lucir ese aspecto aniñado que le caracteriza, como si no envejeciese nunca, un trágico plus en la meca del cine. De hecho, ya encandiló a crítica y público con sus primeras intervenciones en la gran pantalla siendo apenas una cría. Natalie Portman (Jerusalén, 1981) conquistó el corazón de los espectadores con su papel de Mathilda en 'León (El profesional)' (1994), cinta que encumbró a Jean Reno, un bruto con sentimientos. Ella era una chica de doce años más bien espabilada, a la que unos matones dejan huérfana, y el actor francés encarnaba a un asesino a sueldo que decide protegerla de los villanos. Luc Besson firmaba la dirección de una de sus mejores películas. Años más tarde llegó 'Beautiful Girls' (1996), una delicia coral obra de Ted Demme donde Portman interpretaba a una adolescente, vecina del protagonista, de la que cualquiera podía enamorarse (platónicamente), un extendido comentario tan políticamente incorrecto como sincero. Un filme entrañable, que marcó los 90, para el que no pasan los años. Historias cruzadas sobre la vida, un canto a la nostalgia que puede visionarse una y otra vez sin que pierda la magia.

Natalie es la novia de Thor, no podía ser otra. La pequeña actriz que encandiló a toda una generación con su mentada intervención en 'Léon', un fenómeno a estudiar por las connotaciones que puede esconder, reafirmado en 'Beautiful Girls', sin ir de lolita, ha protagonizado películas de peso en la historia del cine, entre ellas 'Heat' (1995), propuesta fusilada por Christopher Nolan en 'El caballero oscuro' que contaba con Al Pacino, Robert De Niro y Val Kilmer en el reparto bajo las órdenes del gran Michael Mann, un thriller poderoso de los que dejan huella en el género. 'Closer' (2004), de Mike Nichols, es un referencia a reivindicar, un relato inquietante sobre el amor y la pasión que ofrece una visión original de las cosas del querer, un tema que queda impregnado en la carrera de Portman a través de numerosas comedias a la americana, entre ellas 'Sin compromiso' (2011), junto a Ashton Kutcher, cuyo argumento exploraba entre risas al amor sin obligaciones ni ataduras. Con 'Caballeros, princesas y otras bestias' (2011) parodió el cine de aventuras medievales con toques de fantasía, compartiendo plano con James Franco y Danny McBride en un relato épico en el cual un grupo de héroes a la fuerza deben rescatar a la prometida de uno de ellos de las garras del mago malvado de turno. Por el camino aparecen dragones y demás elementos imprescindibles en este tipo de festejos.

En 'El amor y otras cosas imposibles' (2009) la prolífica artista daba vida a una recién casada, licenciada en Derecho por la Universidad de Harvard, que perdía a su hija recién nacida, un shock que zarandeaba su existencia al lado del que debería ser el hombre de sus sueños. Adaptación de la novela homónima de la escritora Ayelet Waldman, la película trata sobre la vida, la pérdida y la familia, mezclando el drama con momentos propios de la comedia, una elección que permite suavizar la tragedia. Portman colaboró con Tim Burton en 'Mars Attacks!' (1996) y se convirtió en la reina de la función de 'V de Vendetta' (2005), la adaptación del popular cómic escrito por Alan Moore, una versión digna que flaqueaba en su desenlace al distanciarse del mensaje del texto original. 'Algo en común' (2004), 'My Blueberry Nights' (2007) y 'Viaje a Darjeeling' (2007) son títulos recomendables, de autor, que complementan su participación en blockbusters de la talla de 'Star Wars. Episodio I: La Amenaza Fantasma' (1999) y secuelas, donde defendió a la reina Amidala. Lo mejor del desaguisado pergeñado por un despistado George Lucas fue el descubrimiento de Keira Knightley, casi desconocida por aquel entonces, que hacía de doble en escena por su parecido con la protagonista de estas líneas para despistar al enemigo.

Dos hermanos, encarnados por Tobey Maguire y Jake Gyllenhall excelente casting, el parecido entre ambos es más que evidente-, protagonizaban 'Brothers (Hermanos)' (2009), un drama con Portman como tercer vértice de un triángulo amoroso que servía de excusa para hablar del enfrentamiento entre dos personas de carácter opuesto, a pesar de sus lazos de sangre, que por circunstancias de la vida sufrían un cambio de identidades. Recientemente Natalie se apuntó al western con 'La venganza de Jane' (2016), donde pone rostro a una mujer de armas tomar, casada con un tipo peligroso, que se ve en la tesitura de enfrentarse a una banda de cuatreros que pretende acabar con la vida de su esposo. Estos días es noticia por su segundo embarazo, lució su avanzado estado de gestación en el festival de cine de Venecia, donde presentó 'Jackie', estreno de este fin de semana que se llevó en el evento italiano el galardón al mejor guión. Dirige el chileno Pablo Larraín, responsable de la magnífica 'El club'. El filme retrata a Jacqueline 'Jackie' Kennedy Onassis en sus días como primera dama en la Casa Blanca tras el asesinato de JFK, su marido y presidente de los EE UU.

En la producción de 'Jackie' figura Darren Aronofsky, cineasta que cuenta con una legión de acérrimos seguidores y detractores que contó con Natalie en 'Cisne negro', película que permitió a la actriz alzarse con un Oscar. Con el mundo del ballet de la ciudad de Nueva York como telón de fondo, la propuesta cuenta la historia de Nina, una joven bailarina entregada, cuya existencia está totalmente absorbida por la danza. Su vida sufre un traspié cuando está preparando una adaptación del clásico 'El lago de los cisnes' y puede ser relegada del papel protagonista por otra aspirante. El director de la obra, Vincent Cassel, mostrando de nuevo su indudable carisma en la gran pantalla, busca a alguien capaz de interpretar tanto al Cisne Blanco, con inocencia y elegancia, como al Cisne Negro, que representa la astucia y la sensualidad. La protagonista se deja así llevar por las sombras para poder afrontar ambos roles, hasta el punto de perder los estribos. El filme es un escalofriante viaje interior que revela los recovecos de un ser aparentemente frágil que esconde un instinto animal que se asoma para desbocarse. El bien y el mal enfrentados, de una manera diferente. Portman puede con todo.