Villa de Santillana del Mar
Santillana del Mar
Declarada Bien de Interés Cultural / 1943


      La villa de Santillana del Mar es el principal centro de interés histórico-artístico de nuestra región. Su origen se remonta a la alta Edad Media, cuando fueron surgiendo las viviendas a la sombra del monasterio de Santa Juliana, del que tomó nombre la población. Destaca por la riqueza de su arquitectura -colegiata, conventos, torres, casonas, palacios, fuentes, museos- y por su admirable estado de conservación.

      En el siglo XIII se inicia el desarrolloo urbano de Santillana, coincidiendo con la concesión del fuero por parte Alfonso VIII y su designación de capitalidad de la Merindad de las Asturias de Santillana. En esta época ya existía la rúa del Rey (actual calle del Cantón), que arrancaba del mismo atrio de la Colegiata. En el siglo XVI ya estaba consolidada la estructura urbana, en forma de Y griega, que ha permanecido casi intacta hasta nuestros días.

      La plaza del Mercado, así denominada por la existencia de un mercado semanal desde 1209, constituía el núcleo civil de la villa, con las torres del representante regio (el merino) y de los principales linajes. Se han conservado cuatro torres góticas de los siglos XIV y XV: las del Merino y don Borja (sede de la Fundación Santillana) en la plaza del Mercado, y las de Velarde y Otero en la calle del Cantón, además de la casa de Leonor de la Vega, madre del Marqués de Santillana.

      A lo largo de las calles y en torno a las plazas se erigieron torres, casonas y palacios, en diferentes épocas y estilos. Hacia 1550 se construye el Palacio de Velarde, junto a la Colegiata, con soportal, balcones y antepechos, que servirá de modelo a otros de la región. De esta misma época es la Casa de la Parra. Sin embargo, es en la época barroca cuando se construyen las principales viviendas nobles de la villa, entre las que reseñamos la Casona de los Villa (o de los "hombrones", por su escudo), la de los Barreda (parador Gil Blas), la del Aguila (museo de las Comarcas), la de los Villa (calle Santo Domingo, con balcones volados en forma de púlpito y su leyenda en el escudo "un buen morir honra toda la vida"), la casa de la Archiduquesa (antigua casa del abad de la Colegiata), la Casa Consistorial y la Casona de los Tagle, en el Revolgo. En el siglo XVIII se construyen los palacios de Bustamante (calle de Santo Domingo), Valdivielso (hotel Altamira) y el Palacio de Peredo (de Caja Cantabria) a la entrada de la villa.

      Los dos conventos de dominicos -el Regina Coeli (hoy de Clarisas) y el de San Ildefonso (dominicas)- se edificaron en el siglo XVII. En el campo del Revolgo había un mesón y era el lugar destinado para los festejos -torneos, juegos, concursos, ferias...- de la villa.

      CAMPUZANO RUIZ, E.: Santillana del Mar. Santander 1987. GARCIA GUINEA, M.A.: Santillana del Mar. León 1970. LAFUENTE FERRARI, E.: El libro de Santillana. Santander 1981.

      En Santillana del Mar: Colegiata de Santa Juliana y claustro. Ficha 36. Museo Diocesano Regina Coeli y Museo Jesús Otero. Cuevas de Altamira. Torre de D. Beltrán de la Cueva, en Queveda. Ficha 106. Casona montañesa. Palacio de Peredo, en Viveda. Ficha 82. Jardín Histórico, en Puente San Miguel (Reocín). Ficha 131.

      Desde Santander -30 km.- se puede llegar a Santillana, siguiendo la N-634 a Oviedo y tomando una desviación en Barreda o en Puente San Miguel.


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