Casona Montañesa Palacio de Peredo
Viveda. Santillana del Mar
Declarada Bien de Interés Cultural / 1982


      La arquitectura noble de carácter civil del siglo XVII en Cantabria, muestra la ambigüedad propia de la voluntad de adecuación a una función y a un estilo nuevo, acordes con las nuevas situaciones políticas y económicas de la pequeña nobleza montañesa, que se convierte en cortesana y trata de manifestar su poder a través de sus palacios. Un bello ejemplo es el Palacio de Peredo.

      Es una edificación de mediados del siglo XVII que mandó construir el licenciado don Jorge de Peredo, gobernador de Ponferrada, y su esposa doña María de Velarde. La fábrica presenta dos aspectos diferentes. Por una parte, el cuerpo de la fachada principal, orientada al sur, muy extensa y sobria, realizada en sillería, que muestra en su planta baja un zaguán de cuatro arcadas y sendos cuartos abiertos a ambos lados del mismo. El oriental fue destinado a capilla privada y posee una portada de ingreso en arco de medio punto, con decoración de florones y hojas de roble en sus dovelas.

      El resto del edificio está organizado en torno a un espléndido patio cuadrado de dos alturas, constituido por cuatro crujías. El piso superior del patio presenta, por el contrario, una estructura arquitrabada, soportada por columnas de madera con basas y capiteles clasicistas rematados en zapatas para sostener las vigas en las que apoya el alero del tejado, a cuatro aguas, con vertientes hacia el interior. En el ángulo noroeste se sitúa la escalera de piedra que asciende al piso noble. En él se encontraban las estancias principales, salón, comedor y cocina. El salón coincidía con el centro de la fachada principal y la cocina en el ángulo noreste, mientras que la alcoba principal se encontraba en el ángulo sureste.

      En las fachadas principal y oriental se observan balcones volados de baranda de hierro y peanas de sillería, que corresponden a la misma época.

      Pertenece pues, a una época en la que se mezclan las influencias renacentistas, procedentes de los palacios castellanos -estructura geométrica, sobriedad decorativa y patio interior-, con la evolución propia de la arquitectura montañesa -arcadas y balcones volados-, que se concretará en el siglo XVIII en el palacio montañés característico de nuestra región. Toda la finca está rodeada por una cerca de piedra, jalonada por cubos circulares. La entrada al recinto se resalta con una portalada en cuyo frontis aparece el gran escudo de armas de Peredo y Velarde, sostenido por leones. Otro escudo muy erosionado se muestra en la fachada principal y, al parecer, correspondía a las mismas armas.

      En la actualidad está siendo rehabilitado por la Escuela Taller de Santillana del Mar, cuyo Ayuntamiento le ha adquirido recientemente a la empresa Solvay, que era su propietaria, y pretende destinarlo a fines culturales.

      CAMPUZANO RUIZ, E.: Santillana del Mar y su municipio. Santillana del Mar 1991. ESCAGEDO SALMON, M.: Solares Montañeses. Tomo VII. Torrelavega 1932.

      En el municipio de Santillana del Mar: Torre medieval de los Calderón de la Barca, en Viveda. Iglesia parroquial del siglo XVI, en Viveda. Torre de Don Beltrán de la Cueva, en Queveda. 106. Colegiata de Santa Juliana y claustro. 36. Conjunto Histórico de Santillana del Mar. 128. Cuevas de Altamira y Museo.

      A unos 23 km. al oeste de la capital y 4 km. antes de llegar a Santillana del Mar. En Barreda debe tomarse la carretera de Santillana. Después de 1 km. y de haber cruzado el puente de la Barca, hay que desviarse a la izquierda. Al llegar a Viveda, debe cogerse una desviación a la derecha, frente a la iglesia parroquial. Un camino vecinal conduce al palacio, situado en lo alto de una colina desde donde se divisa el caserío y el cauce del río Besaya.


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