El auto de la Sala de lo Civil y Penal desestima la querella interpuesta por tres ex trabajadoras de MARE contra el consejero de Medio Ambiente, José Ortega, y el director de la empresa pública, Rafael Canales, aunque reconoce que no puede descartarse "que la causa real del despido fuese la alegada por las querellantes", es decir, una "fuerte proximidad ideológica al PP".
El presidente del PP, Ignacio Diego, aseguró en rueda de prensa que este auto constata que los argumentos de los trabajadores despedidos cumplen "incluso en exceso" el requisito de verosimilitud y, por ello, es una querella fundada, aunque se desestima por no haberse cumplido un "requisito formal subsanable".
Diego reprodujo textualmente algunos párrafos del auto del Tribunal Superior de Justicia en los que se establece, entre otras cosas, que la reestructuración de la empresa invocada por el Gobierno para justificar los despidos "carece de justificación" y que no se puede descartar que la causa real del despido sea la proximidad ideológica al PP.
El auto se basa en los antecedentes del despido (los enfrentamientos políticos a causa de contratos de personal directivo que culmina con el cese del director de MARE), los hechos coetáneos (el nombramiento de Rafael Canales y remisión de la carta de despido en la misma mañana de su toma de posesión), los hechos posteriores (imputación en sede parlamentaria a las querellantes de ser directivos nombrados por el PP) y la contradicción entre la causa del despido y la contratación posterior de nuevos ejecutivos.
"MENTIROSO"
El presidente de los populares cántabros apuntó que el TSJC, "un órgano judicial e independiente", abunda en este auto en las denuncias formuladas por su partido.
Añadió que ahora se constata que "este Gobierno es un Gobierno mentiroso", porque el presidente, Miguel Angel Revilla; la vicepresidenta, Lola Gorostiaga, y el consejero de Medio Ambiente, José Ortega, han reiterado en numeros ocasiones que los despidos se debían a una reestructuración.
Bajo su punto de vista, ha quedado demostrado que el Gobierno regional "persigue a los trabajadores por razón de su ideología, llegando incluso a su despido".
"ACTO DE VILEZA"
Según Diego, se trata de un acto de "vileza" que pone manifiesto el "verdadero talante" del Gobierno y el "sectarismo" en el que está instalado desde comienzos de la legislatura.
Criticó además, que la Inspección Médica del Gobierno acudiera a visitar a los trabajadores de MARE que no pudieron ser despedidos por encontrarse de baja y que, sin embargo, la Inspección de Trabajo no interviniera ante las denuncias por discriminación.
Según Diego, parece que el Gobierno de Cantabria pone a trabajar a toda la administración en contra de los propios empleados y no para defenderles.
Con estos argumentos, anunció que el grupo parlamentario popular presentará una iniciativa en la Cámara para exigir la inmediata readmisión de los trabajadores despedidos "injustamente", tras una persecución por motivos ideológicos.