El incremento del coste del petróleo y las consecuencias de la sequía fueron los principales culpables del descontrol de los precios durante el pasado año, que terminó con una inflación del 3,7%, superior en 1,7 puntos al objetivo comunitario, fijado en el 2% por el Banco Central Europeo. Diciembre no mejoró las cuentas pues su Índice de Precios al Consumo (IPC) subió dos décimas. En el conjunto del ejercicio, el transporte fue el grupo que más encareció y La Rioja, la comunidad donde más subió el valor de los productos.