En el mundo de las regatas y la navegación a vela hay, como en todos, supersticiones insalvables. Algunas de ellas son pintorescas, como por ejemplo, que se prohíbe silbar, para no invocar a los vientos duros, que no se puede encender un cigarrillo con una vela, que los delfines son muestras de buena o mala suerte, depende de quién lo diga, y que cuando no hay viento se eche una moneda al mar para que Neptuno otorgue viento. Nosotros utilizamos esta última, con un euro, y ahora, a las 10,51 hora del barco, del 14 de Enero vamos a 15-16 nudos con mayor rizada y Spinaker grande (380 metros cuadrados) y con viento oscilante del NE de 20 a 25 nudos