Un Betis conservador, de lo más mediocre e incapaz de dar tres pases seguidos, sacó máximo provecho de un error de Perea y de la impotencia del Atlético para sumar tres puntos de oro en uno de esos dramáticos partidos por la permanencia. Sí, porque los rojiblancos, sin gol y con una ansiedad que les atenaza, no reaccionaron con un buen resultado en el estreno de Pepe Murcia y siguen su caída libre hacia el infierno. Corrieron y lucharon hasta la extenuación, merecieron más, pero el caso es que no ganan desde que vencieron al Cádiz en octubre, hace diez jornadas.