Señor director:
A comienzos del mes de diciembre, leí un artículo sobre la publicación de un libro dedicado a la vaca tudanca, en el cual el señor Revilla repetía una vez más las indudables cualidades de esta raza que, según él, es junto con la monchina, nuestras únicas razas autóctonas. Debo decir que al igual que el consejero de Ganadería se olvida de nuestra vaca pasiega, única raza autóctona de leche de Cantabria, ¿a qué debe nuestra región su tradición lechera centenaria? Yo como ganadera, y pocos más aún, conservó los últimos ejemplares de cuya existencia hablan libros publicados hace 30 años y documentados a principios de 1900. Ya en el momento de su publicación se consideraban en extinción por la introducción de la vaca 'pinta'. Este animal reúne nobleza y temperamento, un físico adaptado durante generaciones a la montaña y unas visibles cualidades lecheras.
Mi pretensión, una vez más, es hacer llegar este mensaje urgente a quien pueda oírme, pues su desaparición es inmediata, baste decir que tardé más de un año en localizar un ganadero que al igual que yo conservase aún algún ejemplar.
Y como homenaje a la vaca pasiega, desplazada injustamente por la idea, no siempre acertada, de que todo lo de fuera es mejor, diré que mi explotación ganadera lechera se compone únicamente de animales de raza pasiega.
DNI: 13.790.578