En Cantabria ya hay funcionarios solicitando a su jefe -la Administración del Estado en cualquiera de sus variantes- que aplique el 'Plan Concilia' que se aprobó el pasado mes de diciembre y con el que se persigue que los empleados públicos armonicen mejor sus vidas laboral y familiar. Otros, por el contrario, lo que temen es que se haga realidad el cambio anunciado, que adelanta en una hora la salida y reduce el tiempo para la comida. Y es que adaptando su jornada de trabajo ya han logrado comprimir las horas e ir a la oficina sólo dos tardes a la semana. ¿Tendrán que ir ahora las cinco para cumplir el plan? Ese es su temor.