Fernando Urruticoechea, titular de Intervención municipal de Castro Urdiales, se personó ayer en el Ayuntamiento para incorporarse a su puesto de trabajo. Finalmente, no pudo hacerlo. Una resolución de la Alcaldía pedía la opinión del facultativo de la aseguradora pese a que el funcionario presentaba el documento de alta médica de su médico de cabecera. Cabe recordar que la baja por enfermedad de Urruticoechea es resultado de un trastorno depresivo y se ha prolongado por espacio de un año y medio. En la jornada de ayer, la Alcaldía solicitaba más información, según el interventor, «para ver si estoy capacitado para realizar mis funciones».