-Su esposa 'Carmina', María del Carmen Benavides .
-Llevamos casados 45 años. Me ha aguantado todo, las largas horas de trabajo... ¿las veces que le he dejado con las entradas del cine en la mano! Otra me hubiera plantado.
-Cómo es hoy un día en su vida.
-Levantarme. Desayunar. Salir a dar un paseo. Estar con los amigos y tomar algo con ellos. Comer, salir con mi mujer o salir a echar la partida y leer, leer mucho.
-¿Qué lee?
De todo. Menos novelas de vaqueros. Leo sobre todo biografías de personajes históricos, Beethoven, De Gaulle, Hitler, Tengo más de 3.000 libros y creo que los he leído casi todos. Ahora estoy leyendo la historia de la guerra de España.
-¿Qué recuerda de la guerra?
-El primer bombardeo en Santander. El 27 de diciembre de 1936. Estaba con mi hermana pequeña viendo el escaparate de 'Godofredo'. Recuerdo el hambre que se pasó en Santander.
-¿Hay gente anclada en el pasado?
-Sí. Yo no. Yo vivo el presente, pero recuerdo el pasado, cómo era Santander, los edificios que han desaparecido, la noche de Santander que antes era mucho más segura que ahora. Pero vivo el presente e intento mantenerme vivo.
-Usted tiene fama de persona de gran memoria.
-Bueno, sí. Recuerdo a mis vecinos de escalera siendo yo niño, y a los vecinos de la calle del Sol, los Calderón, Melgosa, Máximo Fernández Regatillo, Fonseca el médico dentista, los Carral...
-¿Que hace para mantener esa memoria?
-Leer y hacer crucigramas, que es muy bueno. Hay que conseguir que la cabeza no se quede parada. Leo todos los días durante un rato muy largo, por la noche, hasta la madrugada.
-¿Le siguen invitando a actos?
-Ahora sólo me saludan por la calle. Pero hay quien se acuerda de mí. Paloma O´Shea me sigue invitando al concurso de piano.