Un dispositivo de búsqueda peinó ayer la fachada litoral castreña con el fin de hallar algún algún rastro de Wolfgang Hase, el alemán de 32 años cuya pista se perdió la noche del 25 de noviembre en la localidad. Chalotte, hermana de Wolfgang; Christina, la traductora de la familia, y dos escaladores, -uno de ellos, cuñado del desaparecido-, llegaron a Castro Urdiales desde Hannover, en Alemania, y con apoyo de los efectivos de emergencias locales, realizaron una nueva tentativa por localizar al desaparecido. Guardia Civil, Protección Civil, Bomberos y Cruz Roja, por mar y tierra, apoyaron el desesperado intento de localización.