El matemático, sociólogo y ex guerrillero Álvaro García Linera, nuevo vicepresidente de Bolivia, es la eminencia gris de Evo Morales. De 43 años de edad, García Linera, de porte distinguido y peinando canas que tiene desde los 15 años, juega un papel tranquilizador para los intelectuales y la clase media, inquietos por ciertos eslóganes de la campaña electoral, como el que rezaba «los indios al poder».
La fórmula Morales-García fue calificada por los opositores políticos como el binomio «del indio y el blanco», o como «del poncho y la corbata» y también como «el analfabeto y el intelectual».
De carácter más bien autoritario, el compañero de fórmula de Morales no será un mero adorno en el gobierno. Este brillante intelectual de ideas radicales se perfila claramente como el pensador del futuro gobierno. Anunció que el gobierno buscará la alianza del «poncho y la corbata» entre los indígenas y las clases medias occidentalizadas.