Diego aseguró en rueda de prensa que el Gobierno es "incapaz" de desarrollar las competencias ya reconocidas en el Estatuto de Autonomía para Cantabria y afirmó que más que el futuro nombre de la región o la bandera le preocupan las actuaciones pendientes, como el desarrollo de infraestructuras tales como un tren de alta velocidad o la autovía de la Meseta.
Subrayó que ante la incapacidad de gestionar del Gobierno, le preocupa que las competencias sean gestionadas adecuadamente, por el bienestar de los ciudadanos.
Diego afirmó que el acuerdo alcanzado por el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, con los partidos catalanes, en el que el diputado Alfredo Pérez Rubalcaba ha tenido un protagonismo que siempre le reprochará, es "gravemente perjudicial" para los intereses de Cantabria.
Bajo su punto de vista, el presidente regional, Miguel Ángel Revilla, "falta a la verdad de manera consciente" cuando dice que el Estatuto es homologable y que todas las comunidades autónomas pueden obtener lo mismo, porque sabe que el acuerdo beneficia a Cataluña y perjudica a otras comunidades como Cantabria, que no tienen una situación económica especialmente favorable.
Según el presidente del PP, todos son conscientes de esa realidad, excepto Revilla y el consejero de Economía y Hacienda, Ángel Agudo, que están en la tarea de lavar la imagen del Gobierno de Rodríguez Zapatero.
Diego se refirió a la afirmación de Revilla de que el acuerdo no rompe el principio de solidaridad y afirmó que ya quisiera Cantabria disfrutar del reconocimiento que el Estatuto otorga a Cataluña.
Se refirió al protagonismo que el diputado por Cantabria Alfredo Pérez Rubalcaba ha tenido en este acuerdo y dijo que le gustaría que tuviera un reconocimiento de la deuda de Cantabria proporcional a los 4.000 millones de euros que recibirá Cataluña.
Diego indicó que Revilla se ha sumado inmediatamente a la campaña de "lavado de imagen" del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero tras la firma de "la chapuza" y dijo que en el patio del colegio le llamarían "pelotillero", porque su valoración del Estatuto va más lejos que la de cualquier barón del PSOE.