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Martes, 24 de enero de 2006
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Vida y Ocio / TELEVISIÓN
El Invento del Maligno
Domingos
ESTAMPA cotidiana. Domingo por la tarde. Sopor doméstico. Cansancio de saber que el fin de semana termina. En la tele, la señal de TVE-1. Y en pantalla, Arús. Mejor dicho: Arús y sus cosas, que son el verdadero problema. Por este orden: una señorita de hermosura rotunda (y nada más), una conversación incomprensible de puro banal, menciones reiteradas a un programa de «telerrealidad», mucha risa por aquí, mucha risa por allá y el más completo vacío. Escenas como esas las hay en todos los canales, todos los días, a muy distintas horas. Pero, aunque sea tediosamente normal, no es lo que uno espera en el primer canal público y en un horario plenamente familiar; porque 'Tan a gustito', lo de Arús, ni es televisión familiar ni es un programa digno de un canal público. Ojo al asunto: 'Tan a gustito' es el único programa expresamente concebido como dominical. Y sin embargo, uno lo ve y parece el menos adecuado de toda la parrilla generalista. ¿Qué hacen las otras cadenas en la tarde del domingo? Telecinco la llena con cine (más o menos abominable) y un concurso; no es especialmente recomendable, pero el grado de riesgo es limitado. Antena 3, con otro cine (más o menos indecente), series y un informativo; no es el tipo de «parrilla» que contribuye a afianzar las buenas costumbres en el público infantil, pero, en general, uno sabe a qué atenerse. Cuatro, en medio de la clandestinidad más estricta, soluciona el expediente con una programación que no tiene nada que envidiar en cuanto a inanidad a las de la competencia. Y en esas llega TVE-1, lanza con gran bombo un programa vocacionalmente dirigido a esa franja horaria, y el resultado es una pura inconveniencia. 'Tan a gustito' no es televisión familiar porque es imposible verlo sin sufrir, varias veces, un intenso sentimiento de vergüenza ajena. Y tampoco es televisión pública porque sus contenidos son perfectamente inanes, una frivolidad -además, aburrida- que es injustificable pagar con los impuestos ciudadanos. No se justifica, desde luego, con el 14,9% de 'share' que exhibe, pero tampoco se justificaría con cifras mayores. Arús ha hecho en televisión cosas mucho mejores; se entiende mal que ahora se nos descuelgue con este oprobioso tostón. Y TVE-1 también ha ofrecido cosas mucho mejores en su tarde dominical, luego tampoco se entiende que mantenga un producto tan falto de cimientos. Mientras tanto, vemos cómo programas teóricamente aptos para el público familiar, como 'Mi abuelo es el mejor', saltan a la parrilla con hechuras de alambre -o sea, que no se sostienen- y, además, en horarios completamente inapropiados. Alguien tiene que recapacitar en TVE.



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