El presidente de la Generalitat, Pasqual Maragall, manifestó ayer que el regreso a Cataluña de las 500 cajas procedentes del Archivo General de la Guerra Civil es «una gran noticia» que «nos debe llenar de alegría a todos los demócratas». La consejera de Cultura de su Gobierno, Caterina Mieras, dio las «gracias» una vez más a «toda la gente que ha hecho posible la devolución de los documentos». Mieras se lo agradeció a «todos los demócratas del Estado español» y «especialmente» a la ministra de Cultura (Carmen Calvo) y a José Luis Rodríguez Zapatero.
Según la titular de Cultura de la Generalitat, ambos responsables políticos y todo el pueblo de Cataluña «han hecho posible este momento». Mieras destacó la labor de las personas e instituciones que desde 1977 hasta ahora han estado trabajando por este «logro», y alabó «la unidad de todos los partidos políticos de Cataluña, sin excepción, que ha dado mucha fuerza».
Consideró que la restitución de los documentos es «un acto de justicia democrática», y anunció que la Generalitat organizará un acto «institucional» para celebrarlo, pero lo hará «con tranquilidad, porque no es el triunfo de nadie sobre nadie; aquí no hay más ganadores que la democracia». Por otra parte, el secretario de la Comisión 'Dignitat' (un organismo catalán a favor de la recuperación de la memoria histórica), Josep Cruanyes, dijo que la decisión de la Audiencia Nacional «no hace más que validar el cumplimiento de la ley».
Aunque el Ayuntamiento de Salamanca y la Junta de Castilla y León aceptaron con resignación la resolución de la Audiencia Nacional, ambas administraciones coincidieron en señalar que lo importante es el fondo del asunto, que se resolverá cuando dictamine el Tribunal Constitucional. La Junta sigue pensando que la salida de los documentos del Archivo de Salamanca ha incumplido la Ley de Restitución porque hay documentos que no corresponden a la Generalitat de Cataluña. La consejera de Cultura de Castilla y León,Silvia Clemente, replicó al ministro de Justicia, López Aguilar, por acusar al PP de enfrentar a los españoles. «Lo que está haciendo el gobierno de Castilla y León es defender el patrimonio histórico de todos los españoles; lo está haciendo de la agresión a la que lo están sometiendo los socialistas, con el Gobierno de Zapatero a la cabeza».
Clemente volvió a recurrir a las comparaciones de monumentos y recursos históricos para arremeter contra la decisión del Gobierno. «Nadie entendería que los cuadros del Museo del Prado, los que fueron pintados por un pintor catalán, fueran a Cataluña; nadie entendería que si la catedral de Burgos tiene frescos pintados por pintores catalanes ahora se los llevasen a Cataluña. Pues esto es exactamente lo que se ha hecho con el Archivo de Salamanca; han fracturado un cuerpo documental y lo han dejado dividido y sin ningún sentido».