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| DEFINICIÓN DE LA IDENTIDAD DE CATALUÑA |
Acuerdo Zapatero-Mas
Preámbulo: El Parlamento catalán, recogiendo el sentimiento y la voluntad de los ciudadanos, ha definido, de forma ampliamente mayoritaria, a Cataluña como una nación. La Constitución española, en su artículo segundo, reconoce la realidad nacional de Cataluña como una nacionalidad.
Artículo 1: Cataluña, como nacionalidad y para acceder a su autogobierno, se constituye en Comunidad Autónoma de acuerdo con la Constitución y con el presente Estatuto, que es su norma institucional básica.
Propuesta del 'Parlament'
Preámbulo: La nación catalana ha venido construyéndose en el curso del tiempo con las aportaciones de energías de muchas generaciones, de muchas tradiciones y culturas, que han encontrado en ella una tierra de acogida. Cataluña (...) ha desarrollado un marco de convivencia solidario que aspira a la justicia social.
Artículo 1: 1. Cataluña es una nación. 2. Ejerce su autogobierno mediante instituciones propias, constituida como comunidad autónoma de acuerdo con la Constitución y el presente Estatuto.
Estatuto de 1979
Preámbulo: Cataluña, ejerciendo el derecho a la autonomía que la Constitución reconoce y garantiza a las nacionalidades y regiones que integran España, manifiesta su voluntad de constituirse en Comunidad Autónoma. El presente Estatuto es la expresión de la identidad colectiva de Cataluña.
Artículo 1: 1. Cataluña, como nacionalidad y para acceder a su autogobierno, se constituye en Comunidad Autónoma de acuerdo con la Constitución y con el presente Estatuto, que es su norma institucional básica. |
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El Estatuto de Cataluña entra hoy en su etapa decisiva en el Congreso. La ponencia mixta de la Comisión Constitucional comenzará a estudiar las enmiendas presentadas por los grupos parlamentarios al proyecto aprobado por el Parlamento de Cataluña el pasado 30 de septiembre. El debate se prevé a cara de perro entre dos bloques: uno formado por socialistas, CiU e Iniciativa; y el otro por el PP y Esquerra Republicana, aunque entre estos dos últimos los enfoques son opuestos; los republicanos abogan por el maximalismo, y los populares, por el conservadurismo.
Los diputados se reunirán a puerta cerrada todos los miércoles, con la excepción de esta semana. La idea es debatir hoy el título preliminar, uno de los más polémicos, sobre todo por su artículo primero que recoge la definición de Cataluña, y el primero, que articula los derechos y deberes. La segunda semana abordarán los títulos segundo, referido a las instituciones, y el tercero, relativo a la Justicia. La tercera, revisarán el título cuarto, que recoge las competencias. La última semana está reservada para los restantes apartados, entre ellos el de la financiación.
La tarea, en todo caso, será ardua porque el texto está compuesto por 227 artículos, 11 disposiciones adicionales, tres transitorias, una derogatoria y cinco disposiciones finales. El PP pretende que el debate se desarrolle artículo por artículo y haya una votación individualizada de cada uno de ellos, una pretensión que es probable que sea aceptada por el resto de los grupos.
Si se acuerda esta metodología, el primer día se pondrá a prueba la unidad de criterios del partido opositor, ya que el líder de los populares catalanes, Josep Piqué, ha anunciado que votará a favor de la redacción del artículo 1 pactada entre el presidente del Gobierno y el líder de CiU, que dice que Cataluña es una nacionalidad.
La incógnita del PP
Lo que harán los ponentes del PP por el Congreso, Federico Trillo y Soraya Sáenz de Santamaría, es una incógnita, aunque el portavoz parlamentario, Eduardo Zaplana, anticipó que no habrá apoyos parciales al texto. Los tres ponentes se reunieron ayer con Rajoy para fijar una posición común.
La ponencia tendrá un mes de plazo, hasta el 6 de marzo, para elaborar el dictamen, que deberá incorporar al proyecto inicial las enmiendas que se aprueben. Los socialistas presentaron 15 propuestas de cambio, y el PP, 74.