Mientras Europa se apoya en sus eficaces sistemas de detección para organizar con tiempo sus defensas agrícolas y sanitarias contra la gripe aviar, la llegada del virus H5N1 a África levanta otra grave amenaza sobre sus endebles sistemas sanitarios, ya desbordados por el VIH-sida y las 'enfermedades de la pobreza'. Tras Nigeria, donde prosigue el sacrificio masivo de aves para aminorar el riesgo de infecciones humanas, Egipto se ha convertido en el segundo país del continente en confirmar casos en animales.