Catherine Louisa Stokes, vecina de Southampton (Reino Unido) y Robert Rippengal, de Cambridge (Reino Unido), telefonearon el sábado por la tarde a la Guardia Civil para pedir socorro, ya que se habían perdido en un lugar de los Picos de Europa que no pudieron precisar, aunque también aseguraron que se encontraban a resguardo.
El Grupo Especial de Intervención en Montaña (GREIM) de la Guardia Civil comenzó a buscarles de inmediato, pero sus agentes no pudieron dar con ellos hasta el domingo por la tarde, cuando desde un helicóptero localizaron dos cuerpos en un lugar conocido como el Canchorral del Hormas, en el municipio de Cillórigo de Liébana.
Rippengal ya había fallecido y Stokes, que tenía varias contusiones y una fuerte hipotermia, murió poco después, cuando el helicóptero de rescate la evacuaba al Hospital de Arriondas.
Fuentes de la Guardia Civil indicaron hoy a Efe que la hipótesis con la que trabaja el GREIM es que, después de pedir ayuda por teléfono, los dos montañeros abandonaron el lugar donde se habían guarecido e intentaron encontrar el camino de regreso por su cuenta, pese al mal tiempo.
La Guardia Civil tampoco descarta que pudieran haber sufrido algún tipo de caída, dadas las contusiones que tenía Stokes.
El cadáver de Robert Rippengal todavía no ha sido recuperado, porque tanto ayer, domingo, como hoy, lunes, las adversas condiciones meteorológicas han impedido al helicóptero volver al lugar donde fueron encontrados los dos montañeros.