El artista Eduardo Sanz ha dedicado en exclusiva los últimos 25 años de su vida a crear obras en torno a los faros, peregrinando por todos los edificios de la costa española, y añadiendo piezas y más piezas a una colección que ya es ingente e histórica, con objetos sumamente curiosos, y que ahora encuentra su sede estable donde recalar. El faro santanderino acogerá así un proyecto único para una propuesta singular. Esta colección está conformada por sus propias obras pictóricas junto a numerosos cuadros de otros artistas y a una variada recopilación de objetos y documentos, todos ellos fundamentados en la iconografía del mar y de los faros.
La parte esencial es la constituida por las obras de Eduardo Sanz, distribuidas en dos grupos: 75 piezas de gran y mediano formato, en las que se representan los faros y las costas del litoral español, y un conjunto de más de mil dibujos, acuarelas y grafitos. A este fondo pictórico hay que sumar más de un centenar de piezas producidas por artistas españoles a los que Sanz ha ido pidiendo que realizaran obras inspiradas en la temática del faro. Creaciones pictóricas, dibujos, ilustraciones, carteles, tarjetas, sellos, cajas de cigarrillos, monedas, billetes, latas de conservas, dibujos infantiles, libros...completan los inusuales contenidos. En el Centro de Arte, al margen de estos fondos que se ubicarán en la sala principal, se programarán muestras temporales en una segunda sala y otra para seminarios, con la intención de que sea un «museo vivo».