Los productores de carne de pollo están tranquilos a pesar de las noticias que llegan desde Italia, Grecia y Francia, donde las ventas de productos avícolas han descendido el 70, 50 y 15 por ciento respectivamente. «El sector está haciendo las cosas correctamente y aplicando la legislación de forma súper escrupulosa», afirma la Organización Interprofesional de Avicultura de la Carne del Pollo (Propollo).
Según los datos de que dispone la organización, el sector se ha recuperado de la leve caída del 5 por ciento producida en octubre, con los primeros contagios en humanos en Asia y aunque es pronto para saber como afectarán las últimas noticias, hasta la fecha la variación en el precio en lonja -1,5 euros el kilo, frente a 1,4 en febrero de 2005- «apenas es perceptible».
Los productores enfatizan que «todos los animales enfermos registrados en Europa son silvestres. Las aves de corral no se han visto afectadas y esto se debe distinguir». Confían en que mientras los consumidores entiendan la diferencia, no modificará sus hábitos. «En España casi el 100 por ciento de las aves se crían en naves cerradas, lo que hace el contacto con animales salvajes prácticamente imposible».
En Cantabria, regular
Pese a la calma de los empresarios del conjunto del país; la paciencia de los empresarios de las granjas avícolas de Cantabria ha tocado fondo. Los leoninos controles sanitarios a que se ven sometidos; el aumento de la competencia desleal (por ilegal); el descenso sostenido del consumo de pollo y huevos durante los últimos años; la caída de los precios a causa de la reducción de las exportaciones... y ahora, la gripe aviar.
Admiten que el consumo de huevos frescos se mantiene en parámetros similares a los de anteriores años, pero insisten en que la venta de pollos es otro cantar. «Calculo que hemos bajado un 30 por ciento, y ya hay granjas en Cataluña que han tenido que cerrar», dijeron.