Un antiguo trabalenguas jurídico señalaba que la causa de la causa es causa del mal causado. El mal se conoce: las licencias de armas se han 'disparado' en la comunidad cántabra (35.929 en la actualidad). Igualmente, la causa del mal parece obvia: la inseguridad que perciben los ciudadanos de la comunidad autónoma merced al incremento de los robos en las viviendas (la Guardia Civil asumió a finales de 2005 un crecimiento del 21,87 por ciento en el número de robos cometidos en chalets y otro del 20,79 por ciento en el número de robos perpetrados en pisos). Incluso, la causa de la causa se adivina con facilidad: el progresivo asentamiento en España de bandas organizadas; en su mayor parte con origen en los países del Este, norte de África y parte de Hispanoamérica. ¿Culpables?