En el ambiente coral local, el nombre de Antonino Herrera lo dice todo, o casi todo. Dedicado a la música desde los ocho años, este cántabro (nacido en la localidad de La Veguilla, en Reocín, pero afincado en Torrelavega desde hace varias décadas), es un apasionado de las canciones montañesas y de nuestras costumbres folklóricas, a las que respeta y quiere. Fue uno de los impulsores de la actual ronda marcera, y es su director desde 1990, año en el que se puso en marcha. Sus compañeros, que le siguen y admiran, no sólo por su magisterio a la batuta sino por su calidez humana y por ser «un buen amigo de sus amigos», le homenajearán pasado mañana por la noche, distinguiéndole con el título de 'marcero mayor 2006'. Otro buen director de coral, Manuel Egusquiza, le tiene preparada una sorpresa, que será una de las novedades de la ronda.