El presidente explicó que jamás en su vida había utilizado la expresión «Cantabria me pone». Según recordó, esa reflexión la hizo tras escuchar a Maragall decir que los españoles no entendían que a él se le erizara el pelo cuando hablaba de Cataluña. Revilla, que intervino después, optó por contestar. «Pensé, ¿qué dice éste!; a mi se me eriza todo. Cuando intervine le contesté y no sabía qué decir al hacer la comparación y dije eso». Revilla añadió que marcó una distancia: «le dije que la diferencia es que a los cántabros también nos pone España».