Por el momento, una vez instalados, se están llevando a cabo distintas pruebas que culminarán en los próximos días con la comprobación que realizarán técnicos del Instituto Nacional de Meteorología, a partir de la cuál los cuatro radares entrarán en funcionamiento.
En la Autovía A-67 entre Santander y Torrelavega se han instalado tres equipos cinemómetros fijos, acordados en la última Comisión Provincial de Seguridad Vial celebrada en el mes de diciembre pasado, bajo la presidencia del delegado del Gobierno en Cantabria, Agustín Ibáñez.
Se ubican en los puntos kilométricos 185, en dirección a Torrelavega (en los accesos a la ciudad); 192, en dirección a Santander (en las inmediaciones de la depresión del río Pas); y 195, en dirección a Santander (en la confluencia de la S-20 con la A-67 y A-8). Estos tres radares se encuentran colocados en otros tantos pórticos de señalización, en los que se ofrece información variable sobre el estado de las carreteras.
El objetivo de la colocación de estos tres equipos de control de la velocidad es reducir el elevado número de siniestros que se registran en la autovía entre Santander y Torrelavega, "que soporta un volumen de circulación muy elevado y en la que se producen habitualmente accidentes que, aunque no suelen comportar gravedad, sí perjudican fuertemente la fluidez de la circulación entre los dos principales núcleos de población de Cantabria", según señala la Delegación del Gobierno en un comunicado.
Por ello, estos tres radares limitarán la velocidad a 100 kilómetros por hora en los puntos en los que se encuentran ubicados, que son los que mayor número de accidentes registran.
Por otra parte, en la autovía A-8 se ha instalado otro radar fijo en el kilómetro 144, a la altura de Saltacaballos en dirección a Santander.
La entrada en funcionamiento definitiva de los cuatro cinemómetros fijos será dada a conocer debidamente para conocimiento de todos los conductores, en el marco de la política de transparencia que desarrolla la Dirección General de Tráfico sobre la instalación de elementos de control de la circulación, cuyo objetivo es contribuir a reducir los accidentes de tráfico y, por tanto, a mejorar la seguridad vial de las carreteras de Cantabria.