El Senado aprobó ayer, martes. que el proyecto de Ley Orgánica de Educación (LOE), que fue debatido por la Comisión de Educación, obligue a contemplar una asignatura alternativa a la Religión que no sea confesional, después de que prosperara una enmienda del Partido Popular, con el voto el contra del PSOE, gracias a la abstención del PNV y de Eusko Alkartsuna, inscrita en el Grupo Mixto.
La mencionada enmienda señala que el Estado debe garantizar la enseñanza de la religión «ofreciendo distintas opciones confesionales y no confesionales, en condiciones académicas iguales a todos los efectos». Además, recoge que el Estado fijará los contenidos mínimos del currículo para aquellos alumnos cuya opción no responda a las enseñanzas de las confesiones religiosas con acuerdos o convenios suscritos con el Estado. La asignatura de Religión, como ya estaba contemplado desde su trámite en el Congreso, será de oferta obligatoria para los centros y de carácter voluntario para los alumnos y no computará ni para nota media ni para becas.
Concluye la tramitación
En una farragosa sesión, plagada de momentos caóticos, la comisión de Educación de la Cámara Alta concluyó este martes su tramitación de la LOE y su dictamen será sometido a aprobación del Pleno del Senado durante la sesión del miércoles, 22 de marzo.
Durante la votación de las enmiendas, el PP consiguió varios 'triunfos' parciales con determinadas iniciativas que, en principio, no contaban con el éxito asegurado. Sucedió con la inclusión del artículo relativo a la asignatura alternativa a la Religión y con la aprobación, esta vez con el respaldo del PNV, de otra enmienda que contempla la creación de un «fondo de cohesión interterritorial educativo». Así, se recoge que el Estado contribuirá a la dotación de los recursos económicos nesarios para promover la calidad educativa, garantizar la cohesión social y dar cumplimiento a los objetivos establecidos en la LOE.»