Este servicio recibió ayer, sobre las 21.15 horas, una llamada telefónica que advertía de un fuego en la calle Menéndez Pelayo.
Un equipo de bomberos, con cuatro hombres y 3.000 litros de agua, se desplazó hasta el lugar, y se encontró con un fuego de pequeñas dimensiones que se había originado en el extractor de humos de la cocina de un piso situado en la planta cuarta.
Los bomberos comprobaron que en la vivienda no había nadie, pero, cuando subieron a la planta quinta, se encontraron con un joven tendido en el rellano de la escalera, fallecido y sin signos de quemaduras.
Según la madre del joven, el joven padecía asma, que pudo verse agravada por la inhalación del humo procedente del incendio del extractor, aunque la Policía Judicial no ha determinado aún las causas de la muerte.
Al lugar acudió el nuevo coordinador de los parques comarcales de emergencia de Cantabria, Manuel García, así como Máximo Sáinz, director gerente de la empresa de Servicios de Emergencia de Cantabria.