Sanidad respondió así a los recelos expresados por algunos profesionales médicos a que la metadona se dispense en los centros de salud.
El director general de Salud Pública, Santiago Rodríguez, recalcó que los usuarios del programa de metadona son pacientes que acuden con asiduidad a su ambulatorio para todos sus problemas de salud, salvo para recoger el medicamento que necesitan en el tratamiento destinado a controlar su adicción a las drogas.
Rodríguez argumentó además que el sistema que había funcionado hasta ahora en Cantabria -la dispensación de metadona en furgonetas- no reunía las condiciones que todo ciudadano espera encontrar cuando acude a un servicio sanitario público y, en algunos casos, obligaba a los pacientes a desplazarse hasta 50 kilómetros desde su lugar de residencia.
En Cantabria, según la Consejería de Sanidad, están en tratamiento con metadona algo más de 600 personas, de las que unas 420 son consideradas pacientes ambulatorios y, por tanto, susceptibles de participar en el programa de dispensación de este medicamento sustitutivo de las drogas en los centros públicos de salud.
En favor de su decisión, la Consejería esgrime otra cifra más: sólo el 15% de los 83.000 pacientes que reciben metadona en España sigue en la actualidad recogiéndola en unidades móviles o furgonetas, porque la mayoría de las comunidades autónomas están trasladando este programa a los centros de salud o a estructuras fijas.
Santiago Rodríguez y el gerente del Servicio Cántabro de Salud (SCS), José Alburquerque, dijeron hoy que "comprenden" los recelos iniciales que han manifestado algunos profesionales sanitarios, pero también se mostraron convencidos de que éstos irán desapareciendo con la información que está suministrando la Consejería y, sobre todo, cuando conozcan personalmente a los pacientes que van a recibir la metadona.
Albuquerque subrayó, en este sentido, que los Colegios Oficiales de Médicos y Enfermeros ya han aclarado que no se oponen al programa, sino que sólo han transmitido "las inquietudes" que tienen sus profesionales.
"Sabemos que los profesionales de nuestro servicio sanitario van a dar una respuesta adecuada a estos pacientes, una vez que se superen las dudas que siempre surgen ante cualquier cambio organizativo", añadió Santiago Rodríguez.
En la misma línea, Alburquerque apuntó que "no sería normal cerrar la puerta de los centros sanitarios a estos pacientes, que son ciudadanos con un problema de salud".
Están incluidos en esta primera fase de administración de metadona en los ambulatorios 16 centros de salud, que en la mayoría de los casos tienen a su cargo entre dos y tres pacientes con este tratamiento, según la Consejería. El centro de Santoña es una excepción, ya que tiene asignados 17.
Los otros 300 usuarios del programa de dispensación de metadona que tienen la consideración de pacientes ambulatorios seguirán recibiendo este tratamiento a través de la Cruz Roja, pero en estructuras fijas, no en unidades móviles.
En la segunda fase del programa diseñado por la Consejería de Sanidad, todos ellos se irán trasladando de forma progresiva a sus respectivos centros de salud.