El reto, como estaba previsto, comenzó el día 'D' -viernes, 17 de marzo-, pero la hora 'H' no fue respetada en algunas de la veintena de ciudades españolas donde se efectuó, vía internet y mensajes 'sms' de teléfono móvil, la convocatoria de 'macrobotellones' entre los jóvenes. El objetivo no era otro que batir anteriores récords de esta nueva suerte de fiestas paganas mojadas en alcohol y cuya filosofía, no del todo nítida para las autoridades, parece oscilar entre lo lúdico-festivo y la actitud reivindicativa.