Es la 'cabeza visible' de uno de los institutos de Secundaria más activos e implicados con los jóvenes de Torrelavega, el IES Zapatón, sede de los programas que se vienen ofreciendo los fines de semana a los adolescentes, a lo largo de los últimos años, como alternativa de ocio a 'la zona de vinos'. Eduardo Solís es un firme defensor de la juventud, de la que se declara enamorado. El mismo sentimiento que le despierta Cantabria, comunidad a la que este técnico de sonido madrileño llegó casi 'de rebote y por casualidad'. Como director de este instituto, y en colaboración con el resto de compañeros del claustro, ha conseguido lo que casi parece imposible en Secundaria: implicar a los padres de los alumnos en la educación que sus hijos reciben en el centro. Pero también es un hombre preocupado, y crítico cuando hace falta, con todo lo que le rodea.