A pesar de las heridas que le causó el atracador con un puñal, la víctima pudo reducirle con la ayuda de un vecino que apareció en el garaje hasta que llegó la Policía.
Según informó hoy la Jefatura Superior de Cantabria en una nota de prensa, el detenido, Miguel Angel S.P.D, de 40 años y con un historial de veinte detenciones por robo y tráfico de drogas, amenazó, el pasado viernes, al hombre con un puñal grande para que le entregara dinero. Este pensó que se trataba de una broma hasta que intentó pincharle en el pecho, esquivó el ataque y fue herido en un brazo.
Para intentar ganar tiempo, la víctima le dijo que no tenía dinero y que le iba a entregar sus tarjetas para que no le hiciera daño y después le dio cuarenta euros. El ladrón le pidió más y cuando le contestó que no tenía, le pinchó en una pierna.
AYUDA DE UN VECINO
Cuando alguien salió del garaje con su coche, gritó pidiendo ayuda y al ver que el conductor utilizaba su móvil, el hombre pensó que estaba llamando al 091 y se encaró con el delincuente tratando de quitarle el puñal, lo que le ocasionó varios cortes en una mano.
En ese momento apareció otro vecino y entre ambos consiguieron reducir a Miguel Angel S.P.D mientras llegaban los agentes, que fueron alertados por una mujer que presenció lo ocurrido.
La Policía recuperó los cuarenta euros que llevaba encima, el puñal y la funda de cuero que tenía en la cintura, además de una bolsa en la que portaba una linterna, un cúter, un rollo de cinta aislante y cuarenta pastillas de psicotrópicos.
Los agentes trasladaron a la víctima al Hospital Marqués de Valdecilla, donde le curaron las heridas aunque más tarde tuvo que ser intervenido quirúrgicamente por los cortes que presentaba en una mano.
Miguel Angel S.P.D reconoció los hechos, dijo que había bebido y tomado metadona y hachís y afirmó que cobra una pensión de 300 euros pero se había quedado sin dinero.