Después de haber basado su más o menos cómoda situación en la tabla clasificatoria en los partidos jugados lejos de El Sardinero, el Racing se ha marcado ahora como objetivo mostrarse más sólido en los encuentros que dispute como local. Así lo aseguraba ayer Manolo Preciado, entrenador del conjunto santanderino, que espera encadenar la segunda victoria consecutiva en casa mañana, ante el Zaragoza. «A ver si somos capaces de demostrar que lo del Valencia no fue flor de un día», manifestó Preciado en la sala de prensa del campo santanderino apenas unos minutos después de haber concluido la sesión preparatoria de ayer. Para el técnico astillerense, el partido de mañana debe servir para demostrar «que el equipo va a ser fuerte en su casa».