En el denominado Salón de los Pasos Perdidos de la Bolsa de Madrid, el alcalde de esa ciudad, Alberto Ruiz Gallardón, le hizo entrega a Blas Mezquita, presidente de Sniace, de la placa que acredita a la empresa que dirige como la que mayor revalorización tuvo en Bolsa durante el año 2005. Este premio es concedido, cada año, tras la evaluación que de las empresas cotizadas en Bolsa hace un grupo de expertos para la publicación especializada en economía, la gaceta de los Negocios. La celebrada el pasado jueves fue la octava edición.
Para otorgar este premio, el jurado lo tuvo fácil ya que sólo debió conocer los índices de incremento del valor de las acciones de las empresas españolas que cotizan en Bolsa, reconociendo que los títulos se incrementaron, el año pasado, en un 389,61%, quintuplicando el valor de las acciones. En el acto se reconoció que la química cántabra otorgó, el año pasado, a sus accionistas, la mayor ganancia en el mercado español de valores. Su cotización pasó de 0,7 céntimos, de finales de 2004, a 3,45 euros en 2005.
Además de este hecho, se ha tenido en consideración que, ya en 2006, Sniace cerró con éxito la ampliación de capital, por importe de 33,6 millones de euros y que la oferta no sólo fue cubierta por los accionistas sino que quedó sin poder atender un exceso de demanda del 32%.
En gran medida este éxito de los valores de Sniace, reconocido por los especialistas, se debe a la irrupción en la compañía, de momento sólo como accionistas, del grupo Hidafa, a través del que opera la familia cántabromejicana, Gómez Saiz, que se han convertido en los principales propietarios de la empresa.
Igualmente, en la concesión de este premio, se ha considerado la intención inversora de la empresa, con proyectos en marcha de la importancia de la producción de bioetanol, con tres centros de producción de este combustible ecológico en Torrelavega, Zamora (sólo en éstas se invertirán 150 millones de euros y cuya financiación se está negociando actualmente) y Polonia, así como la construcción de la planta de blanqueo de celulosa con el sistema TCF (que elimina los elementos químicos, agresivos, actuales) y para lo que la firma tiene previsto invertir otros 20 millones de euros. Sniace acomete sola, o en compañía de otras empresas, estos proyectos.