El Barça se estrelló en La Rosaleda con Arnau, y con el larguero, en que el minuto 93 evitó que el líder se llevase la victoria ante el colista y firme candidato a Segunda. Al igual que ocurrió en el Camp Nou, el portero del Málaga fue el mejor de su equipo y esta vez propició que se consumase la sorpresa del empate, con la colaboración también del famoso Rafa Guerrero, que en la primera parte volvió a adoptar otra decisión polémica al anular un gol a Eto'o tras una mano de César Navas en el área local.