El Colegio San José y la Comunidad de las Hijas de la Caridad, que regentan el centro, están de fiesta y no es para menos ya que celebran el centenario de su llegada a El Astillero-Guarnizo. Los actos conmemorativos se inauguraron el pasado día 11 con una misa en la parroquia de San José y concluirán el 1 de octubre del mismo modo. Durante estos meses se han programado diversas actividades, para lo cual se formó una comisión en la que están presentes las monjas y antiguos alumnos del colegio.
'1906-2006, distinto tiempo, mismo objetivo', es el lema escogido por las hermanas para dar a conocer su trabajo durante estos 100 años en el municipio y hacer partícipes a los vecinos de las diferentes actividades que se desarrollarán hasta octubre. Actualmente, en el Colegio San José conviven 19 hermanas que están al frente del citado centro de enseñanza, que cuenta con unos 700 alumnos y también haya profesorado seglar. Ahora el colegio es concertado y en él se cursa desde Infantil a la ESO. Cuenta con comedor.
Breve historia
El día 1 de octubre de 1906 cuatro hermanas Hijas de la Caridad llegaron al municipio, donde una vecina de Guarnizo, Josefa Huidobro, les cedió los terrenos para levantar el primer edificio, que se denominó asilo San José. En el se daba formación y comida a unos 200 niños, principalmente hijos de mineros y mariscadoras. Las madres ponían a los niños una bolsa con pan y postre (un higo seco, un cacahuete ) y en el colegio les daban cocido con un poco de carne y tocino.
Posteriormente, se forma una junta para sufragar los gastos formada por señoras de la localidad que conseguían ayudas de las empresas para la comida de los niños, cuya presidenta fue María Abascal de Lavín. En octubre de 1912, se construye el Asilo San Pedro, donde se acogía a 12 ancianos. Se crea otra junta para conseguir subvenciones y las hermanas se encargaban de la atención de los mayores. Así ha sido hasta hace unos diez años.
La falta de las subvenciones y los cambios habidos en la sociedad, hacen que los alumnos tengan que aportar una pequeña cantidad como ayuda. El colegio pasa también a ser propiedad de las Hijas de la Caridad llegando a ser de cinco grados: parvulario (mixto), tres clases de niñas, una de niños y otra de música.
Parón en la guerra
Motivado por la guerra civil, se paralizó la actividad del colegio que al finalizar la misma retomó la enseñanza e incrementó los alumnos. Así, en 1946, contaba con unos 300 niños en los ocho grados y el profesorado eran solamente hermanas. Después fue filial del Instituto Santa Clara y los alumnos podían cursar hasta cuarto de Bachillerato, comercio oficial, taquigrafía y mecanografía, música, labores y otras materias.