La obra 'Homenaje a la mar', un impresionante alabastro que se ubicará en el patio central de la sala de exposiciones, vertebra la muestra 'Eduardo Chillida 1924- 2002', concebida por el Museo Chillida Leku para Santander. «Un proyecto único en el norte» tendente a mostrar el trabajo del genial escultor en toda su dimensión, que acoge desde mañana la Fundación Marcelino Botín. No se trata de un homenaje aislado ni de una evocación solitaria. En paralelo a la capital cántabra, desde ayer y hoy, otras dos exposiciones organizadas por el Museo Chillida-Leku de Hernani y el Museo Guggenheim de Bilbao, respectivamente, aportan otros tantos perfiles diferentes al retrato del universal escultor vasco, su entorno e influencia.