La pequeña de dos años de Castro Urdiales no falleció a causa de la meningitis, sino por un germen muy común en el medio y que en la mayoría de los casos produce enfermedades relativamente leves. Así lo informó ayer el Gobierno regional a través de una nota de prensa en la que comunicó que el Instituto Nacional de Toxicología y Ciencias Forenses de Majadahonda ha confirmado que el fallecimiento se debió a un «shock tóxico motivado por el germen 'estreptococo pyogenes', uno de los patógenos bacterianos más habituales de los seres humanos».
El Gobierno explicó que la presencia de esta bacteria también ha sido confirmada por los resultados de los cultivos realizados por el Servicio de Microbiología del Hospital Universitario Marques de Valdecilla, con lo que se da por confirmado que el fallecimiento de la pequeña de Castro Urdiales no estuvo provocado por un cuadro meningocócico.
Una vez conocidos los resultados de los análisis, técnicos de la Dirección General de Salud Pública se reunieron ayer por la tarde con los padres y profesionales de la guardería a la que asistía la menor para informarles de las causas de su muerte y responder a todas sus preguntas. También se comunicó el resultado de los análisis al coordinador del Centro de Salud Cotolino para que todos los profesionales de este centro conozcan la situación.
Una bacteria muy común
El 'estreptococo pyogenes grupo A' es una bacteria muy común en nuestro medio, explicó ayer el Gobierno, que apuntó que en la mayoría de los casos produce enfermedades relativamente leves, normalmente asentadas en la faringe (amigdalitis) o en la piel (impétigo, escarlatina). Además, las personas pueden portar estreptococos en faringe o piel sin presentar síntomas de la enfermedad. Las formas clínicas habituales son sensibles a tratamiento con antibióticos comunes.
En ocasiones excepcionales esta bacteria da lugar a procesos graves que ponen en peligro la vida, como en el caso del Síndrome de Shock Tóxico Estreptocócico (SSTS). El Gobierno informó que la mortalidad estimada para esta forma de enfermedad invasiva es del 60%. La probabilidad de aparición de formas graves de enfermedad varía en función de la confluencia de diversos factores: variantes específicas de estreptococo, capacidad de producción de toxinas y condiciones de salud de la persona infectada.
Contagio escaso
El riesgo de casos secundarios de enfermedad invasiva por estreptococos entre personas con contacto casual con un enfermo es casi inexistente.
Tan sólo en algunos contactos íntimos en personas con estado de salud especialmente alterado (enfermedades crónicas graves o tratamientos inmunosupresores) debe mantenerse una vigilancia especial, sin llegar habitualmente a realizar ningún tratamiento preventivo, según informó la Consejería de Sanidad y Servicios Sociales.