La travesía parlamentaria de la Ley Orgánica de Educación (LOE) hacia su aprobación definitiva toca a su fin. Hoy, jueves, el Pleno del Congreso de los Diputados ratificará o rechazará las enmiendas que el Senado ha incorporado al proyecto y votará el texto definitivo de la ley que, una vez cumplido este trámite, será publicada en el Boletín Oficial del Estado (BOE).
La diferente composición de ambas cámaras ha hecho que el Senado, en un desordenado debate en Comisión y en un Pleno interminable -y en algunos momentos, caótico-, haya introducido 74 enmiendas al texto remitido por el Congreso, algunas de ellas de gran calado, como las referidas a la asignaturas de Religión y de Educación para la Ciudadanía en Primaria. Asimismo, se ha modificado la edad de los alumnos para ejercer el derecho a la huelga, los llamados «novillos» legales. Si se acepta una enmienda del PSOE, el comienzo de ese ejercicio se establece en 3º de la ESO (entre 14 y 15 años).
Sin embargo, la composición del Congreso hará difícil el mantenimiento de la mayoría de las enmiendas aprobadas por el Senado. El grupo parlamentario socialista negocia con los partidos con representación parlamentaria para que el texto final se ajuste en la mayor medida posible al aprobado por la Cámara Baja el 15 de diciembre pasado. Al parecer, mantendrá algunas de las modificaciones pactadas con FERE-CECA en beneficio de la escuela concertada. Entre ellas, la supresión de la representación municipal en los consejos escolares de los centros concertados o el reforzamiento del poder del director en estos colegios.
Derechos humanos
El Pleno del Senado rechazó el veto con petición de devolución del texto al Congreso, presentado por el Grupo Popular -Eusko Alkartasuna (EA) retiró como un gesto de buena voluntad al coincidir la sesión parlamentaria con la declaración del alto el fuego por parte de ETA- y las enmiendas al preámbulo de la ley que prosperaron en Comisión y que devolvían al proyecto el espíritu y la letra de la ley de Calidad (LOCE) promovida y aprobada por el PP en diciembre de 2002.
Con todo, el PP rechazó el texto remitido al Congreso que contó 125 votos a favor, 119 en contra y 2 abstenciones. La Cámara Alta está compuesta de 259 parlamentarios y las ausencias desvirtuaron el debate.
El Grupo Popular logró a través de diferentes enmiendas transaccionales, o con la abstención de los nacionalistas vascos y catalanes, modificar aspectos referidos a la gratuidad, a la financiación y a la enseñanza de la Religión. Asimismo, apoyó la iniciativa del Bloque Nacionalista Gallego (BNG) sobre Educación para la Ciudadanía y tramitó una enmienda propia sobre el acceso de los profesores interinos al funcionariado.
Se trata de regular el acceso diferenciado de los interinos a la función pública mediante dos convocatorias extraordinarias de concurso oposición. A diferencia del sistema actual, la prueba no es eliminatoria y cuenta con una memoria que vale el 50 por ciento. Además, se valora la preparación académica «de forma preferente» y la experiencia docente previa en un 45 por ciento.
La enmienda de BNG
La enmienda del BNG sobre Educación para la Ciudadanía ha provocado una situación singular y hasta contradictoria, ya que el Senado ha aprobado esa modificación y, al mismo tiempo, ha incluido en su texto que en el tercer ciclo de Primaria se incluya el área de derechos humanos.
Esto puede obedecer a que la enmienda de los nacionalistas gallegos sólo hablaba de suprimir Educación para la Ciudadanía cuando, en virtud de una rectificación de CiU, el Congreso aprobó que la asignatura se denominara «Educación para la Ciudadanía y derechos humanos».
El redactor del texto -no se sabe si voluntaria o involuntariamente- se ajustó a la letra de la enmienda, se limitó a suprimir Educación para la Ciudadanía y dejó derechos humanos, aunque en la justificación del cambio, se dejaba claro que esas enseñanzas en Primaria debían impregnar todas las materias, es decir, ser transversales.
Sea como fuere, hoy teóricamente se despejarán todas las incógnitas. Salvo una: ¿la LOE seguirá generando polémica?