La 'movida' madrileña, esa vorágine y locura creativa que vivió la capital y se extendió al resto de España -en distinta medida- tras la dictadura franquista, reunió en torno a si a artistas de todo tipo, que rompieron las fronteras entre géneros, estilos, modalidades, que supieron ver más allá de las etiquetas. El pop, la modernidad y la postmodernidad se apoderaron de la calle, de las galerías, de las películas, de los conciertos, de los locales, de la juventud, en una revolución cultural sin precedentes en nuestro país: músicos que trasladaban su talento al arte, cineastas a la música...