La misma sanción, aunque con una multa de mayor cuantía, en su caso de 15.000 euros, ha recaído en el entrenador del club cántabro, José Manuel de Francisco, por la misma causa, según la resolución del expediente sancionador del caso llevada a cabo por el viceconsejero de Cultura, Juventud y Deportes, Gurutz Larrañaga.
Los remeros sancionados son "Iñaki Errasti Ubera, Enrique López Martínez, Israel Bolado Mantilla, Vasile Matei, Jose Angel Vázquez Helguera, Ionel Sorín, Jose A. Cuero Fuentecilla, Fernando Rúa Pena, Mauricio Monteserín Gómez, Luis Pazos Rodríguez, Roberto Pérez Rovira, Jose Carlos González Ruiz, Enrique Vitoria Aguinaga y José Antonio Acebal Rugama".
Según apunta el Gobierno Vasco en una nota, Larrañaga "ha resuelto el expediente sancionador sobre la base de la petición de la Juez Instructora y después de estudiar las alegaciones presentadas por los imputados".
"Las personas afectadas -continúa el texto- han sido informadas de la resolución del expediente sancionador y tienen un plazo de 30 días para presentar, en su caso, un recurso de alzada ante la Consejera de Cultura del Gobierno Vasco".
LOS HECHOS
Los hechos se remontan al 24 de septiembre de 2005, cuando el Gobierno Vasco efectuó, tras una regata en Hondarribia (Guipúzcoa), un control antidopaje a todos los remeros que habían pedido autorización para el uso terapéutico de medicamentos, concretamente a 25 remeros de seis clubes, todos los cuales accedieron salvo los 14 de Astillero.
El control no consistió en la recogida de muestras, sino en la toma de declaración a los deportistas, y, según dijo en su día la consejera vasca de Cultura, Miren Azkarate, los 14 remeros de Astillero "mantuvieron una actitud hostil, no facilitando la colaboración solicitada y negándose a someterse al control con la actitud obstruccionista y no colaboradora del entrenador", José Manuel de Francisco.
Este control se llevó a cabo porque, días antes de esa regata, el Juez Unico de la Asociación de Clubes de Traineras (ACT) informó al Gobierno Vasco de que el Club Astillero había solicitado autorizaciones de uso terapéutico de glucocorticoides para 16 remeros, "aquejados supuestamente de los mismos problemas de salud".
INTERROGATORIO
Según constaba en la propuesta de sanción, una vez que se comunicó al entrenador de Astillero que el control no era una toma de muestras sino un interrogatorio, éste "no solo presionó e incitó a los remeros a no someterse al control, sino que fue el instigador y la persona que arengó a los remeros de la SDR Astillero a negarse a realizar el control de dopaje".
El interrogatorio a los remeros del club cántabro quedó suspendido cuando las personas que practicaban la diligencia del control establecieron que resultaba "manifiestamente imposible continuar con los controles con un mínimo de garantías, ya que se habían quebrado todas las condiciones necesarias para la práctica de dicha prueba".