Está estudiado: por cada variación al alza del 5% en el coste del gasóleo, se incrementa un 1,64% la tarifa del transporte de mercancía por carretera. Es decir, que cuando el gasóleo cuesta un 10% más, el traslado de materias primas y producciones pasa a costar un 3% más. Es sólo un ejemplo, que ilustra el hecho de que, si se dispara la 'variable transporte', hay que esperar aumentos generalizados de precios en la industria, en los servicios, en la cesta de la compra. O lo que es igual, que cuando leemos en los periódicos que el barril de crudo Brent cerró la semana en Londres a 74,38 dólares hay que echarse a temblar. Porque esta subida llega a los mercados en junio y, dentro de poco, todo será más caro.