Según ha informado hoy la Jefatura Superior de Policía de Cantabria, el empresario denunció que el viernes pasado recibió una llamada de una empresa dedicada al cobro de morosos en la que se le exigió "todo el dinero" y se le "nombró a su familia".
Esa misma mañana, relató el empresario a la Policía, se presentaron en sus oficinas los ciudadanos rumanos B.A.T. y C.N. para pedirle que pagara el dinero adeudado.
El empresario asegura que les explicó que iba a resolver esa deuda a través de unos procedimientos judiciales que ya estaban en curso, pero uno de ellos le dijo "en voz baja" que querían "cobrarlo todo", que no le importaban los trámites y que si no pagaba "se acordarían" él y su familia.
El denunciante añade que entregó 5.000 euros (parte de la deuda) a los detenidos por el miedo que le infundieron.
B.A.T., que tiene antecedentes por malos tratos, y su compatriota C.N. reconocieron en Comisaría que se dedican a cobrar deudas, que estuvieron en la oficina del denunciante y que recogieron la cantidad citada, pero recalcaron que ellos no amenazaron al empresario ni por teléfono ni en la visita.
Los dos se encuentran en la actualidad en situación de libertad con cargos.