El PP se quedó sólo ayer a la hora de aprobar las retribuciones de nuevos cargos públicos, 70.000 euros anuales para los coordinadores y directores generales que puedan nombrarse. En el pleno municipal, socialistas y regionalistas se opusieron, algo que molestó ostensiblemente a los populares por dos razones: primero, porque los emolumentos son equiparables económicamente, justificaron, con los de otros cargos directivos ya existentes; y en segundo lugar, porque en la Administración regional, en donde gobierna la coalición PSOE-PRC hay cargos directos que cobran «más de 120.000 euros, alguno 150.000 euros», según informó el alcalde, Gonzalo Piñeiro.