El corazón de la central 'José Cabrera' de Almonacid de Zorita (Guadalajara), su reactor nuclear, dejará de latir para siempre hoy antes de la medianoche. En torno a las once y media se habrá consumado una larga operación de reducción gradual de potencia de su generador durante todo el mes y, como último trámite, el desacoplado de la planta de la red de captación eléctrica. Acabará así una trayectoria que empezó hace 38 años. La central atómica más antigua de España será ya historia, aunque lo más complejo empieza ahora. El proceso de desmantelamiento no culminará hasta 2015. El uranio del combustible gastado, almacenado a buen recaudo, seguirá emitiendo radiación por los siglos de los siglos.